iron maiden 2017
[Foto: captura de video]
Warner Music publicará el 17 de noviembre 'The Book Of Souls: Live Chapter' de Iron Maiden [a través de BMG en Estados Unidos]. Este nuevo material incluye 15 canciones grabadas durante el 'Book of Souls World Tour', que pasó por 39 países en seis continentes durante el 2016 y 2017 y fue visto por más de dos millones de fans. 'The Book Of Souls: Live Chapter' será lanzado en CD, en los formatos CD y vinilo de lujo, con el film del concierto disponible para verlo gratis en stream o como descarga digital.

Producido por Tony Newton y el fundador de Iron Maiden, Steve Harris, el álbum está basado en el setlist de este año y es una replica del épico show, incluyendo seis canciones de 'The Book Of Souls', el álbum de estudio más reciente de la banda, junto con muchos otros clásicos y favoritos de los fans.




Steve Harris comenta: "Pasamos una gran cantidad de tiempo trabajando en esto, ya que quería conseguir lo más cercano a la experiencia en vivo de Maiden como sea posible y para representar a nuestros fans de diferentes partes del mundo. Esto significaba escuchar literalmente horas después horas de cintas de cada show, para seleccionar material y construir un sonido que se iría de manera consistente en todo el álbum y capturar la emoción de un nuevo país como El Salvador junto a otros lugares favoritos como Donington o Wacken".

La lista de temas y las ciudades en las que se grabaron, son las siguientes:

If Eternity Should Fail – Sydney, Australia
Speed of Light - Cape Town, South Africa
Wrathchild – Dublin, Ireland
Children of the Damned – Montreal, Canadá
Death or Glory – Wroclaw, Poland
The Red and the Black – Tokio, Japón
The Trooper - San Salvador, El Salvador
Powerslave – Trieste, Italy
The Great Unknown – Newcastle, UK
The Book of Souls – Donington, UK
Fear of the Dark – Fortaleza, Brasil
Iron Maiden - Buenos Aires, Argentina
Number of the Beast – Wacken, Germany
Blood Brothers – Donington, UK
Wasted Years - Río de Janeiro, Brasil







The Black Dahlia Murder sigue preparando el terreno antes de la llegada de su próximo álbum titulado "Nightbringers", un disco que trae de regreso la brutalidad de los norteamericanos luego de su demoledor "Abysmal".

En esta ocasión la agrupación presenta uno de los singles que forman parte de esta nueva entrega titulada "Matriarch" y que es el tercer tema del disco.

Este tema formará parte de "Nightbringers" y será estrenado para este próximo día 6 de octubre a través de Metal Blade Records




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Foto: difusión


Zakk Wylde, un hombre que nunca toma en serio nada, ni su música. En este top proporcionado por TeamRock, nos dará cuenta mucho de ese humor que lo caracteriza y reina en su vida.  ¡Atención! Todo es sarcasmo para este hombre...


El primer disco que compre fue... Black Sabbath – We Sold Our Souls For Rock’N’Roll (1975)

El primer álbum de rock sería este. Antes de eso era un tipo anticuado que escuchaba Donny y Marie, Olivia Newton, Barry Manilow, entre otros. Luego, sentí que vivía cuando compre esto. Caí en el mundo de la música guay y guitarra hard rock.

 

Primer álbum con el que tuve sexo... Pink Floyd – The Dark Side Of The Moon (1973)

Recuerdo escuchar este disco cuando estaba haciéndolo con una chica. Pero en fiestas y las pistas de patinaje fueron Bob Seer, The cars o Bee Gees, esas mi*rdas.

 

El álbum con el que aceleraría con un carro es... Abba – Arrival (1976)

No saco velocidad con los carros, porque no quiero multas. Mi esposa dice que soy un put* abuelo cuando estoy manejando. Le respondo con un "sí, un abuelo sin multas". Pero, para manejar a velocidad, sería este disco. ¿Por qué no? Mirénme, ¡soy un dancing queen!

 

Si alguien preguntara ¿qué es metal? Le daría...  Judas Priest – Screaming For Vengeance (1981)

Le daría este disco por canciones que patean traseros y tiene una producción impecable. Solo buenas canciones, no hay ninguna mala.

 

La mejor portada de discos es... Black Sabbath – Sabbath Bloody Sabbath (1973)

Es un álbum es simplemente asesino. Recuerdo esas fotos del durante la era Paranoid, decir a Ozzy (en un acento inglés): "mírenme en mi puto traje, parece un homo en un kimono". Siempre le respondía que pensaba que era Bill Ward, porque nunca lo reconozco en la foto.

 

El álbum que nadie creería que está en mi colección es... Lady Gaga – The Fame (2008)
Creo que Lady Gaga es de p*ta madre. ¿La han visto tocar el piano? Ella se pone muy intensa.  A parte de su vestuario loco, ella es hace un buen trabajo como músico y compone también. Miren en YouTube ‘Lady Gaga Led Zeppelin’. Está con su pelo oscuro, tocando en un pequeño club con su antigua banda de covers, antes que se convirtiera en una estrella de pop.

El álbum que quise componer fue... Led Zeppelin – IV (1971)
Estoy pensando en todos los discos que amo, diría Black Sabbath o Led Zeppelin, pero realmente no puedo elegir una.

El disco que no debería estar en este disco es... Black Label Society – Sonic Brew (1999)
¡El primer disco de Black Label! No, ninguno de BLS. (risas) Yo grabé todo, pero cuando lo escucho estoy asqueado y quiero suicidarme. Todo lo olvido con un poco de Donnie y Marie, Olivia Newton.

El álbum que quisiera que toquen en mi funeral es... Helen Reddy – I Don’t Know How To Love Him (1971)
Sería buena una rola como I Am Woman, Hear Me Roar! Or Lionel Ritchie, Three Times A Lady.

El álbum con la que quiero ser recordado es... Black Label Society – The Blessed Hellride (2003)
Con BLS sería este. Ozzy recuerda que tuve un buen momento grabando este disco, en lugar de decirme que lo hice bien.



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No importa qué género interpretas, hasta si es un black metal, el más agresivo de todos, nada se compara cantar con el maestro Luciano Pavarotti. Ese gran honor lo tuvo Ian Gillan y Deep Purple, lo que le dijo el cantante de ópera esa noche, nadie se lo puede creer, pero eso pasó.

"Lo diré, será una larga y gran historia. Él siempre quiso ser una estrella de pop, siempre me decía para hacer un disco juntos", comenzó Ian a revelar cosas impresionantes.

"Me dijo que me enviaba, después de cantar Nessun Droma dos veces en Italia. Hasta me fue a ver muchas veces cantar Smoke on the water y decía que cada vez era diferente", contó más detalles. (no te preocupes, el video está abajo)

Al parecer, ese "diferente" fue positivo. "Tus expresiones son un poco distintas cada noche. Si yo lo haría en mis funciones, sería crucificado por las crítica y el público. Quieren que yo sea el mismo cada noche".

"Eso es porque los chicos de Deep Purple lo interpretan distinto cada show. Es una diferencia mínima, pero significa mucho ya que tienes que estar en la misma onda", procedió a explicar su situación.

"Me emociona cantar cada presentación ya que hay mucha improvisación en mi banda y no puedes quedar dormido, tienes que estar al mismo tiempo", dio cuenta a las exigencias del hard rock.

Fuente: The Eddie Trunk Podcast

 






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En diciembre de 1985, Dave Mustaine hacía un anuncio sin casi ninguna trascendencia a la revista británica Metal Forces. Sus palabras fueron algo así: "Voy a sacar un nuevo disco, será el segundo de nuestra discografía. Black Friday y Bad Omen son todo un desmadre, es mucho más rápido que Killing is my business.."


Por su parte, Dave Ellefson pensaba en crear una mejor imagen del heavy metal componiendo canciones que hablen sobre la situación social de esa época. Pronto, Mustaine se uniría a esa onda y daría a conocer que estaba siguiendo muy de cerca la coyuntura política. Lo interesante es que fue Gar Samuelson quien los incitó a escribir sobre esos temas.

El reconocido crítico de rock Steve Huey, notaba que Megadeth no eran los únicos en estar al tanto de la actualidad y calificaría el álbum como "una advertencia política y punk con una atmósfera oscura, amenazadora, típico punto de vista del mundo de los del heavy metal".

A comienzos de 1986, aunque Megadeth estaba en la gira promocional de su primer disco, ya rompía cráneos con Wake up dead de su álbum Peace sells, la cual estaría en las disco tiendas en julio de ese mismo año. 

Pese a que a Mustaine le diera un chispazo con ver la portada de la revista Reader´s Digest, Peace Would Sell But No One Would Buy It (la paz se vende, pero nadie lo comparía), el proceso de grabación fue muy difícil. 

Dave y David no tenían un lugar a la que llamar casa, lamentablemente. Por otro lado, Chris Poland y Gar Samuelson no estaban el mejor de sus estados por su adicción a la heroína, apenas podían agarrar su instrumento y sería el último trabajo en la banda.

Sin embargo, Combat Records se la jugó ofreciendo una cuantiosa suma de $ 25 mil como presupuesto y de alguna manera, la banda había madurado, ya que en su primer disco se lo gastaron en lo que más les faltaba, comida. El resto en sus gustos excéntricos.  Como muchos sabrán, con Peace Sells, tampoco pasaron hambre, pero tampoco estuvieron en la bancarrota.

Megadeth había cambiado el foco en la coyuntura política global y quería ser reconocido por ello; sin embargo, este disco marcaría una época no por lo anterior, sino por ser el punto de quiebre en el temprano despertar del thrash junto a clásicos como Master of Puppets o Reing in Blood (que fueron lanzados el mismo año).





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"A este en el pogo de Horcas lo van a hacer mierda"

Esto fue lo primero que dijo Chule cuando Ale le dijo que yo también iba a ir a ver a Horcas en Cemento. La frase de Chule no la tomé a risa o como una cargada, sino que me generó una cierta preocupación.  Había escuchado de la fiereza del pogo de Horcas y sumado que esa sería mi primera visita a Cemento, claramente la frase de mi amigo no me la tomé en joda.  Pero quería ir igual, porque a pesar de que a mis dieciséis años mi físico (muy flaco, pasando apenas el metro setenta) no era el ideal para resguardarme de un choque poguero fuerte, deseaba presenciar el tocar en  vivo a Vence, el disco que la banda de Civile estaba presentando en ese momento. Lo paradójico es que, 20 años después, cubriendo para Enlace Metálico el tour del 20 aniversario de este disco, el golpe que tanto temí darme allá en Cemento, me lo di en el Teatro Flores. Gajes del oficio le dicen.  Dejá de meterte en el pogo, dice mi edad.
Luego de un telonero de lujo, como lo fue Drenaje, con un Beto Ceriotti sólido y un Adrián Espósito que sin dudas heredó el talento de su padre, Horcas arrancó con todo a tocar este disco plagado de grandes canciones.  Cuando arrancó Resistencia, el primer tema de la noche, viajé  a aquella primera vez con Horcas y en Cemento. Recordé que esa noche  me había sorprendido la sonrisa permanente de Walter Meza “estos tipos están al palo tocando y en vez de poner cara de enojado tiene una sonrisa petrificada”, hoy el cantante sigue con ese buen semblante sumándole caras de emoción cuando la gente hacía el clásico “somos los negros…”.
Los temas de ese disco fueron tocados con una fidelidad que asombra con los años que han pasado. A la vez, con la intensa actividad de Horcas en la actualidad, se entiende perfectamente que estén tan aceitados arriba del escenario.  Abajo la respuesta fue la misma. Tal era el entusiasmo de los “pogueros” (había uno que tenía colgado sus auriculares bluetooth: bienvenida la tecnología a la zona caliente del pogo) en cada uno de los temas, que en Gritos en Tu Interior fue el momento donde decidí  meterme con un resultado tragicómico: terminé de cara el piso con un desconocido usando mi cabeza de silla.
Hubo espacio para temas de Por Tu Honor, la última producción discográfica de Horcas hasta el 2018, donde habrá un nuevo disco,  además de grandes clásicos como Fuego o Solución Suicida. El cierre fue con la canción que a la postre con la temprana partida de Osvaldo Civile quedó como la más emotiva del disco homenajeado. El Cetorca era un recitado en tono nebbianesco con la voz del eterno Osvaldo acompañado sólo con el sonido de una viola acústica, cerraba Vence.  Tal vez es por eso que todos, tanto público como Horcas, en pleno cantaron esta versión  con un ritmo lento muy blusero.
Hace veinte años, nos apurábamos para poder llegar a Plaza Constitución para enganchar el primer 148 que nos alcance hasta Solano, para que nuestros padres respiren tranquilos porque sus hijos estaban de vuelta.  Este sábado, me subí al auto apurado para llegar a ver a mis hijos despiertos, sin dejar de mandar un whatsapp a mi novia avisando de mi vuelta. Veinte años no es nada, reza el tango.
Por: Matías Barrios
Fotografía: Marea Baja Fotorock

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