¿Tienes algo que contar? Agréganos a nuestro Whatsapp +51925660728

Reseña publicada el 19 de diciembre del 2016
La prensa lo había catalogado como “lo más cercano a ver la formación clásica de Sepultura”, pero esa frase no basta para lo que se vivió anoche en el Teatro Caupolicán.
La jornada para los chilenos empezó a las 20hrs. Con unos jóvenes, pero enérgicos, Incite que vienen por primera vez al continente.
Los norteamericanos, apostaron por dar una entrega única y dando muestra de que el Groove Metal que heredaron sigue más que  vigente. “No Remorse”, “The Slaughter” y “Army Of Darkness” fueron algunos de los sencillos que usaron como parte de un setlist demoledor.

No eran locales, de hecho, pudieron haber sido unos desconocidos hasta la fecha, pero luego de este show los aplausos fueron merecidos. La entrega fue tanta, que los fans los quisieron tener cerca. Siendo su bajista, Christopher “El”, quien no dudo en saltar al público una vez finalizado el show.  Sin embargo, su mejor gesto fue haber sido ellos quienes al término del evento vendieron sus poleras y discos.

Incite es una nueva leyenda que se está formando a pulso, sentimiento y pasión. Esperamos vuelvan pronto al continente.

No obstante, la gente estaba esperando el plato fuerte. La celebración de los 20 años de “Roots” , un disco que revoluciono el metal y sobretodo la música en Latinoamérica. Con un atraso de 15 minutos los hermanos Cavalera hicieron su entrada, de forma solemne y tranquila, el show comenzó con ellos en la oscuridad y con Max diciendo “Viva Chile!”.

“Roots Bloody Roots”, fue el arranque del concierto. Muy bien equalizados y con una energía sorprende la banda hace, con los primeros riffs , cantar y saltar a todo el recinto que llenaba el teatro la tarde del domingo. La canción resulto ser más corta de lo que dura originalmente, pero eso no detuvo al público con los aplausos. Rápidamente el staff se mueve para “Attitude”, donde la interpretación incluyo el típico birimbao de Brasil. Una presentación agresiva e intensa por parte de la banda y que logra generar un excelente dueto entre Max y los presentes.
Una pequeña pausa y Max recita las primeras palabras del coro de “Cut Throat”, canción que tuvo a todos haciendo headbang con los puños en alto. La performance de la banda es excelente y sus músicos de acompañamiento, Marc Rizzo y Tony Campos, es simplemente sorprendente. El frontman solicitara las palmas de los asistentes para el siguiente track, “Ratamahatta”, que trajo el mosh a escena y que hizo a todos saltar independiente de su ubicación. Algo curioso, fue el sing along que se produjo entre la banda y el público, quienes se esforzaron en entregar su mejor portugués a la hora de cantar y que les saco más de una sonrisa a los cuatro músicos.
El vocalista toma un descanso para comenzar a preparar “Breed Apart”, con un inicio muy bien marcado por Igor, quien logra un envolvente y completo sonido en la batería. El cambio de ritmo en el track hace que constantemente el recinto cambie entre el headbang y los saltos, un derroche de energía que fue por ambas partes. “Straighthate”, sorprendió con los armónicos realizados por Max y Rizzo, pero una vez finalizados el mosh fue sólo en crecimiento. Un desenfreno sorprendente y que lucio mucho mejor gracias al lleno que tenía la banda durante su espectáculo.

Sin descanso, “Spit” mantuvo la energía y el mosh vigente, donde la agrupación tocaba cada vez con más velocidad y agresividad. Tanto así, que varias de las canciones se ven reducidas en sus tiempos, cosa que no parece disgustar a ninguno de los presentes que permanecen haciendo headbang junto a los hermanos Cavalera.
Max toma un descanso, para introducir una canción que nunca antes se ha tocado en Chile, anuncio que saco los aplausos espontáneos de todos los presentes. “Lookaway”, sirvió para bajar un poco los decibeles y dar un pequeño break a los músicos como al público. Una primera impresión de esta canción en vivo, positiva donde los hermanos se lucieron en una poderosa y tribal entrega. “Dusted” retoma el riff marcado de mano del headbang, donde la sincronía entre ambos hermanos en sus respectivos instrumentos es uno de los puntos altos del track, además de los distintos efectos aportados por Rizzo.
El descanso es merecido para todos, Max sólo ríe y ve al público para atacar una vez más con “Born Stubborn”, bajo un lema que saco aplausos y gritos en los fanáticos, “This Roots Will Always Remains”. Una ejecución perfecta por parte de los cariocas, pero donde se destaca el talento de Igor al mezclar los platillos con los tambores a la perfección. Es él quien ahora tiene su momento de brillar con “Itsari”. Un solo de batería sencillo, pero que no podía faltar si de “Roots” se trata el concierto. Aun así Igor sorprende con su virtud y talento durante cuatro minutos,
Ambush” busco romper la magia del tema previo con mucha distorsión y headbang, táctica que resulto con los chilenos. La cancha del teatro se vuelve una alfombra que Max manipula a su antojo y que mantuvo a todos cautivos con el dúo a la hora de cantar. La producción asiste al frontman para que con tambor en mano, se realizara un jam entre ambos, que termino con Max tocando desde el público. “Endangered Species” hizo retumbar el sector, con una distorsión muy elevado que a momentos llego a ser tanta que se acoplo. La banda no se detiene y sólo continua con un demoledor espectáculo.
Finalmente la banda culmina su performance con la esperada “Dictatorshit”. Regresando el mosh al lugar y con una frase especial al termino del espectáculo, “Tortura nunca más”.
La banda toma un pequeño break, para luego volver sólo los hermanos Cavalera, quienes agradecen la entrega y solos con un guitarra comienzan a jugar, interpretando “War Pigs” de Black Sabbath. Si bien se dan el lujo de tocar parte de un cover, con  Procreation (of the wicked) “ se dan el lujo de interpretarla completa en una demoledora ejecución, esta vez acompañados de la banda.
Sin embargo, el show fue anunciado como lo más cercano a ver la formación clásica de Sepultura, pero nadie dimensionó como seria en realidad. Los hermanos solos en escena deciden traer el espíritu de una de las bandas más grandes e importantes de Brasil, tanto que hasta fanáticos brasileños habían dentro del público. Lo que viene  a continuación es un potente meddley de clásicos de Sepultura: “Desesperate Cry”, “Inner Self”, “Black Magic”, “Policia” y “Anticop”. Clásicos que alegraron a los fans y que fue más que el mejor show de la banda, fue volver al pasado donde dos hermanos practicaban para formar una banda. El show sigue jugando un poco con el riff de “Orgasmatron”, pero finalmente será “Ace Of Spades” el tributo que darán a Lemmy en compañía del gran Richie C, vocalista de Incite.
El cierre fue con broche de oro, donde “Roots Bloody Roots” volvió a sonar, pero está vez una versión más pesada y rápida llego. Digna de un concierto de Death/grindcore Metal, la canción mantuvo activo el mosh, hasta el abrazo final de los hermanos para la ovación y culmino del show.
El show es espectacular y demoledor, dando cuenta de lo impactante que fue “Roots” para su época. Sin embargo, decir que es el mejor show de Sepultura  o lo más cercano a verlos reunidos es poco. Esto fue volver a la infancia de los hermanos Cavalera, y disfrutar de esos encuentros en algún lugar de ensayo, donde Igor y Max comenzaban sus primeros esfuerzos en crear una de las grandes leyendas de Brasil y Latinoamérica.

Review por FelipePino Guerrero
Fotografía de Carlos Müller

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicar un comentario

Con tecnología de Blogger.