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PH: Maira Albarracin
En el marco de la gira Latin América Cremation 2017, que encabezan desde mediados del mes de febrero y que tuvo su inicio en el DF mexicano, el cuarteto austríaco se presentó el pasado lunes en el Teatro Vorterix de la Ciudad de Buenos Aires.

Con una gran producción escenográfica, los referentes del Black/Death Metal se llevaron puesto todo en una noche muy esperada por el público local, dado que fue su primera presentación en el país. La excusa no solo era tocar canciones de su última placa de estudio Conjuring The Dead, editada en el año 2014, sino también hacer un repaso por los grandes clásicos de una banda que ya lleva más de dos décadas de vida.

El telón lo corrieron en primer lugar Unsolved (de la provincia de Tucumán) y, en segundo lugar, los dominicanos de Exsanguination Throne. Con tonos guturales, estos dos grupos iban abriendo el camino y marcando la línea de lo que sería una velada demoníaca.

A poco menos de un cuarto de hora para las 22, las luces rojas se volvieron tenues, las fundas que cubrían los dos cuernos gigantes que acompañaban a los micrófonos fueron quitadas, así como también la de la betería. Todo indicaba que el momento de la misa negra había llegado., Los protagonistas, encabezados por Helmuth Lehner, saltaron a escena ante el clamor de todos los presentes y abrieron la noche con “Sanctus Diaboli Confidimus” y “Bleeding Salvation” para desatar así la locura de los fanáticos.

Con rostros ensangrentados, tal como nos tienen acostumbrados en la mayoría de sus presentaciones, los músicos se encargaron de que no pase un minuto sin que la gente deje de revolear sus cabezas.

“Lucifer Incestus”, “Gasmask Terror” y “Stigma Diabolicum” también fueron parte de un setlist que no tuvo ningún tipo de desperdicio y de un show que tuvo al metal como mero protagonista.

Tal como lo había anticipado el vocalista hace unos pocos días atrás en exclusivo para El Cuartel Del Metal, el show iba a ser demoledor. Y así fue. Riffs profundos y una batería que iba a la velocidad de la luz, pusieron en evidencia una potencia única que hizo temblar el recinto.

Cerraron el concierto con “Pest And Terror” y “In Blood-Devour This Sanctity”, ante una catarata de aplausos por parte de todos.

Se despidieron con los puños en alto. Belphegor pisó suelo argentino por primera vez en su historia y dejó una marca imborrable. Una noche que se tiñó de rojo sangre.
Crónica: Lucas Barrionuevo
Fotografías: Maira Albarracin


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