El pasado  27 de abril de 2017 era un día más en la sede de gobierno de Bolivia, la ciudad de La Paz. Un miércoles más para quienes no aguardaban tan ansiosamente el concierto de Kataklysm que día antes se había presentado en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra. Las redes sociales y los medios de mensajería móvil estallaban con mensajes de excelentes críticas al concierto en esta ciudad hermana. Adjetivos como “ increíble”, “sobrehumano”, “excelente” y más, eran comúnmente utilizados para describir el evento que se había llevado acabo el martes 25 de abril.

En la mañana del miércoles, el público paceño despertó con la noticia. Kataklysm, después de meses de espera, pisaba por primera vez suelo altiplánico y se disponían a arrasar en la noche con una selección de las mejores canciones de su repertorio musical en el marco de su tour "Ghost and Gods" organizado por IDL Enterteinment. La noticia se regó y los fans sabíamos que el día de la destrucción había llegado.

El evento organizado por las Productoras In Metal we Stand e Infernal Requiem, que ya cuentan con un historial propio de grandes eventos, definió como lugar el Salón IntiPalace II donde anteriormente se realizaron conciertos semejante magnitud. Las puertas se abrieron a las 8:00 p.m. hora de Bolivia y la previa estuvo a cargo de tres bandas locales.

Finalmente era turno de Kataklysm y el público se abalanzo al escenario para tenerlos cerca. La preparación del escenario tomo aproximadamente 20 minutos. Durante los cuales algunos de los miembros de la banda subieron al escenario para probar su equipo. Este solo acto mereció la aclamación y los aplausos de los fans, ya que el público no podía esperar más. 




A las 10:30 p.m. aproximadamente hora Bolivia, empezó el esperado show y la gente se abalanzo casi sobre el escenario. Como era de esperarse se armó un círculo en el medio y todos los valientes que ingresaron a él lo hicieron al ritmo del primer tema de la noche, Like Angels Weeping.  En este punto del concierto, al terminar el primer tema, se notó un problema en el sonido. El cual fue solucionado y el resto del concierto fue arrolladoramente armonioso.


El concierto continuo a lo largo de más de una decena de temas, cada uno mejor que el otro. A medida que el setlist avanzaba el público cantaba más fuerte, se movían más las melenas y se  gritaba aún más fuerte “¡¡KATAKLYSM!!”. Ya casi al terminar el concierto, cuando la banda se despidió el escenario, el público no tuvo suficiente y pidió el regreso de la banda. Kataklysm regalo un par de temas antes de despedirse del público paceño que tanto había aguardado por ellos. La despedida del escenario fue entre gritos, vitores y aplausos; a los cuales los miembros de la banda, Maurizio Iacono, Stephane Barbe, Jean-Francois Dagenais y Oli Beaudoin agradecieron estrechando la mano de los fans que se abalanzaban sobre el escenario.
Para concluir, quiero dedicar unas líneas al título de esta crónica: “Brutalidad Memorable”. Creo que todos los fans del death metal (o la gran mayoría al menos) estamos de acuerdo que Kataklysm es una de las bandas que a presente es una de las mejores propuestas en el género. Los que hemos seguido la trayectoria de la banda sabemos que cada disco supera al anterior y al mismo tiempo es cada uno es único. Sin embargo, y sin temor a equivocarme, puedo asegurar que la presentación de Kataklysm en vivo fue simplemente BRUTAL. Cada uno de los miembros de esta banda fue perfecto en sus interpretaciones, y el conjunto dio como resultado una presentación simplemente exquisita y arrolladora.


¿Que hace de la visita de una banda a una ciudad “memorable”?, la calidad de las bandas también se mide por la calidad de personas que las componen.  Grandes bandas han llegado a la ciudad, las fastuosas experiencias otorgadas por grandes músicos que llegan a la ciudad y al país abundan; pero sin duda pasará mucho tiempo para que olvidemos a Kataklysm.


CRÓNICA Y FOTOGRAFÍAS: Gabriela Urquieta 
















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