Finalmente la extensa jornada de conciertos comienza a dejar Santiago, debido a que durante dos semanas la cartelera de eventos a estado más que llena en todos los días. Sin embargo, el día 9 de mayo ofrecía tres posibilidades para cerrar la jornada, y a nuestro parecer la imperdible era la primera visita de Red Fang al país.
Red Fang venía a presentarse en un show inédito para los latinos, el cual prometía ser una fiesta de decibeles y cerveza en su máximo esplendor, gracias a la producción de Transistor.
La jornada empieza tarde pero puntual con los nacionales de Devil Presley. La agrupación de Hard Rock salió a lucirse ante un público que esperaba un sonido crudo y pesado, claro que ellos no defraudaron.
Con una actitud ruda y arrogante entornaron los himnos que los han hecho populares, dando credibilidad a cada palabra que Rod Presley vocifera al público. “DP4 Life”, “P$#!” y “Bramador” fueron algunos de los clásicos que se dejaron caer para los auditores, pero el punto alto se encontré con la clásica “Perro Rabioso”, que mantuvo a todos los presentes gritando con los brazos en alto.
Antes de pasar a lo que fue Red Fang hay que considerar algo. Tanto  los americanos como Devil Presley utilizan un sonido con bajos muy altos, por lo que regular el sonido es más que un desafío a estas alturas. Salvo momentos puntuales la saturación del bajo generó ese molesto acople, pero si vas a ver bandas de este calibre es casi como querer ver a Mötorhead, lo vas a querer fuerte y ruidoso.
Puntuales a las 22hrs salen los norteamericanos más que enérgicos, quienes corriendo tomaron sus instrumentos y no dudaron en ponerse a tocar. “ Blood Like Cream” fue el punto de inicio que hizo saltar a todos en un golpe eufórico tremendo y que la banda aprovecho de forma impecable  dando en la primera pasada tres canciones al hilo, donde se sumaron “Malverde” y “Crows In Swine”
Pese a que pasamos rápido estos temas hay que hacer una mención tremenda a la banda y al baterista John Sherman, quien en el segundo tema rompió el pedal de su batería. Si bien es algo poco usual el tremendo profesionalismo de la  agrupación de parar y mantener una base en el bajo para esperar a su compañero, además de que el público acompaño todo con las palmas, fue brillante.  Fue el mismo Sherman quien fue a buscar el pedal nuevo y cambiarlo para volver a tocar en menos de un minuto, ¡Tremendo!
Luego de la pausa “Antidote” fue una de las sorpresas del público, no es una canción que este en los discos, tampoco se anunció como algo nuevo, pero de que resulto en vivo eso es indiscutible. “Into The Eyes” continuó con la fiesta, donde ya a estas alturas el headbang  está  en todo el recinto, que contaba con una gran cantidad de público. Además,  los dúos vocales entre  Beam y Giles son coordinados, armónicos y devastadores.

Wires” comienza a sonar y el caos es absoluto, haciendo que los primeros fanáticos comiencen con el Crowd Surfing en medio de la gente y el headbang. Una fiesta sin igual en la mitad del show , donde Beam sólo termina
  estos tres temas mirando al público y diciendo “Dios mio”.  Comienza a sonar el clásico “Reverse Thunder” en las guitarras y los presentes no dudan en mantener viva la energía que Red Fang entrega en su demoledora presentación.
Con “Files” la actitud y energía de la banda sigue intacta, pero comienza a saturarse a momentos el sonido debido a los altos bajos, no a muchos parece importarle porque como dijimos, si vienes a un show de Stoner es eso lo que buscas, no obstante esto se corrigió pronto y no fue una molestia mayor. “Cut It Short” permitió al gran Bryan Giles lucirse con los efectos de su guitarra en un sonido demoledor  y que sigue azotando a los fans con lo mejor de su arsenal. Luego de esto Beam toma el micrófono para hablar de lo agradecido que están de estar acá.
“The Deep” y “Smell Of The Sound” mantuvieron a los fanáticos despiertos y solo los más conocedores cantaban a todo pulmón, pero para la parte final que se acercaba, el comienzo viene con “Dirt Wizzard” que hizo saltar a todo el teatro sin excepciones. Pero como un clásico es ninguno, la banda sigue en su estética de ofrecer grupos de canciones para arrasar con todo a su pasó y el cierre en manos de “Sharks” y “Prehistoric  Dog” fue perfecto.
Sin embargo, todos querían más. Era la primera visita de la banda y no podían irse así como así, uno a uno comenzaron a regresar para darle el mejor cierre a sus fanáticos que por años esperaron y los premiaron con su asistencia.  Relajadamente y hablando de gatos (nadie entendió porque ocurrió eso), los músicos afinan y cierran la jornada con “Hank Is Dead” y “Throw Up”.
Recuerdo la visita de Kyuss Live! a The Metal Fest hace unos años. La  banda de Stoner que no logro emocionar a los metaleros chilenos en ese entonces, debido a que compartio escenario con bandas demasiado distintas quizás y que queda como una anécdota de esos años. Ahora y poco a poco, los locales se están abriendo a nuevos sonidos y Red Fang les ofreció un show inolvidable, donde todo está en las ganas de querer tocar y de disfrutar. Esa fue su lección, un show impecable, ruidoso y que era para todos los gustos.

Crónica y fotografía realizada por Felipe Pino Guerrrero


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