Foto: difusión

Uno de los pioneros del grunge con una voz única, melancólica y raspada, además con un estilo único nos dejó de manera muy inesperada.

Christopher John Boyle nace en Seatle en 1964. Desde temprana edad, mostró interés por el rock, sobre todo por the Beatles. Encontró unos discos abandonados de los británicos en el almacén de uno de sus vecinos a la edad de 9 y desde ahí emprendió el viaje.

Solitario, desde sus épocas de adolescente, encontró en el rock un refugio, pero sufrió una severa depresión para luego abandonar la escuela y trabajar como ayudante de cocina en una cadena de restaurantes.

A comienzos de los años 80, su vida tomaría un rumbo de manera inesperada formando parte de The Shemps, un grupo de covers. Ahí conocería al bajista Hiro Yamamoto y pronto se les uniría el guitarrista Kim Thayil.

Ya en 1984 formarían una nueva banda con temas propios y Chris Cornell desempeñaría en la bateria y voces. Pronto, contratan a alguien para la percusión y Cornell retomaría como cantante.

Una banda con un sonido fresco y nuevo había entrado al mercado. Se consagraron con canciones como "Outshined", "Spoonman" o "Black Hole Sun", además salieron de gira con Guns N´Roses y su carrera había llegado al tope.

A la par con Soundgarden, el vocalista de Seatle creó Temple of the dog. Es un tanto muy al estilo de esa época y vale la pena resaltarlo no solo por ser homenaje a Adrew Wood, sino como temas por "Say Hello to heaven" o "Hunger Strike" en donde se pone en manifiesto su capacidad como cantante y compositor.

Soundgarden se separaría en 1997 por problemas personales, pero eso no lo alejó a Chris de la música.

Más acústico, pausado y experimental, se embarcaría en un proyecto solista, la cual comienza con "Euphoria morning" y la guitarra acústica ya era parte de su imagen. Tal vez una de las más conocidas es "You know my name", que compuso para Casino Royale.

De los restos de Rage Against the Machine, se forma Audioslave en 2001, donde gozaría cierto éxito. La banda de rap metal, quería alejarse de la onda hip-hop así que Cornell encajó perfecto. Sintieron la química en la primera reunión y escribieron, según dicen 19 canciones en 21 días de ensayos.

La recta final de su carrera iba a llegar, reformó su antigua banda Soundgarden y llegó a tocar para la película "The Avengers" con su tema "Live to rise" y tras una larga espera de 16 años editaron su álbum de estudio "King Animal".

Estaban más vivos y unidos que nunca, estaban en proyecto de componer su séptimo disco desde 2015, pero se mantuvo ocupado con sus proyectos.

Durante este año Soundgarden giraba por todo Estados Unidos y la banda estaba en Detroit. Manteniendo su buen estado, el público coreó todas las canciones, los aplausos y ovaciones como siempre. El telón se cerraba, esta vez, para siempre.

Chris Cornell se encerraría en su cuarto de hotel, para más nunca salir. Se había quitado la vida a los 52 años. La pregunta es ¿por qué? Según su esposa, no tenía signos de depresión.

Por ahora, no se sabe la respuesta, quizá nunca y con suerte en un futuro. Pero lo cierto, es que dejó un legado especial. Aunque fue uno de los abanderados de la era grunge, se ganó el respeto de muchos personajes del metal.

Nuestras condolencias a su familia.

Descansa en paz, Chris Cornell.



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