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Imagen: Difusión

El glam estaba en su apogeo. Habían chicas, alcohol, drogas, dinero, lujos por doquier. No era la excepción que Mötley Crue estaba en esa onda y a pesar de esas circunstancias tenían que hacer un álbum.

Ya no andaban juntos de fiesta, esa época había terminado y un periodo oscuro amenazaba con opacar la carera musical de la banda californiana. Cada uno tenía que enfrentar a su demonio.

Vince Neil trataba de estar sobrio, pero fallaba miserablemente. Nikki Sixx estuvo inmerso en la heroína. Tommy Lee estaba conviviendo con su futura esposa Heather Locklear en una de sus propiedades escondiendo la droga y consumiéndolo. Finalmente, Mick Mars sufría de una artritis severa y degenerativa en la columna vertebral, por lo que tenía tratamientos dolorosos y lo compensaba con alcohol. 

Nikki Sixx escribió en su libro sobre esta época, "en el estudio estuvimos mezclando las drogas con algo que jamás habíamos combinado: culpa, negación y discreción. Esas son las tres palabras que diferencian de un adicto a un hedonista".

No solo trataban de esconder su problema del mundo, paparazis y la prensa amarilla, sino que estaban constantemente enfrentando sus adicciones sin éxito.

En estas condiciones entraron a la sala de grabación y no ocurrió ningún milagro, los integrantes de Mötley Crue no se aparecían o llegaban en un estado en donde no estaban consientes, no podían tocar su instrumento.

Las canciones no eran más que un vil reflejo del estilo de vida de esa época, tomar wishkey, drogas, además, rinden tributo a las motocicletas Harley, y las noches en los clubes de Sunset Strip.




"Como en Theatre of Pain, este disco pudo ser un disco fenomenal, pero estábamos lidiando con nuestros problemas", se autocriticó el bajista en su libro. "Si no fuese por forzar en componer dos canciones Wild Slide y Girls, Girls, Girls, seguramente pudo ser el fin de nuestras carreras", admitió. Sin duda, estas dos canciones marcaron la carrera de la banda de Sunset Srip.

Por un lado, "Wild Slide" es una obra dedicada a la criminalidad del ghetto de Los Ángeles. Esta canción tiene el sello característico de Mötley y fue un obligatorio en los recitales. Afortunados los que vieron eso con sus propios ojos.

Por otro lado, "Girls, girls, girls" es una oda a todos esos clubes de striptease. Para el videoclip, primero fueron a "The Body Shop" les habían prometido que las muchachas estaban como "dios las trajo al mundo", pero al llegar, se dieron cuenta de un pequeño detalle, estaba prohibido el alcohol. Así que fueron a "The Seventh Veil" y se hicieron con las suyas.

A un lado opuesto del glam, el blues se manifiesta con los riffs de Mick Mars en “Dancing on glass”, “Bad Boy Boogie” y “All in the Name Of …”, los cuales son canciones que ponen el ritmo y da otro resplandor a esta producción.

“Nona” es un tema que se sale de cuadro, pero es una canción en verdad muy sentimental para la banda ya que está dedicado a la abuela de Sixx, quien falleció durante las grabaciones. Lamentablemente, el bajista admitió que no llegó al funeral por estar bajo los efectos de la droga.

Nikki Sixx escribió “You´re all I need”, a modo de burla, porque creía que su novia lo engañaba con el cantante y actor Jack Wagner, sabiendo que su enemigo había lanzado “All I Need”, el bajista compuso esta balada. Inesperadamente, a la agrupación le gustó y decidieron incluirlo en el disco.

Fue muy controversial esta balada ya que es una historia de amor que termina de manera trágica. Además, el videoclip fue censurado de MTV por presentar de manera explícita unas escenas de violencia y un “hermoso” asesinato. ¿Bastante impactante para la época?


Este álbum retrata las crónicas de los excesos y vicios de esa época, pero no todo fue negativo como lo señalan los autores. Había una legión de fanáticos que en realidad adoraban a Mötley Cure, no solo porque eran populares, sino por su música y actitud.


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