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PH: Pablo Gándara
El recital del 10 de junio de los argentinos Ariadna Project los tuvo presentando no sólo a Novus Mundus, que acaba de cumplir un año desde su edición, sino también a El Secreto, un EP de versiones, demos, temas en vivo y rarezas que habían editado de manera digital en 2012 y que ahora recibió su formato físico gracias a la gente de Icarus Music. Así que la fecha ya venía con varios condimentos, a lo que se le agregó la decisión de no incluir grupos teloneros, algo que puede no ser del agrado de aquellos que gustan de "calentar" antes de la banda principal pero cuyas ventajas logísticas son innegables: sólo hay que ajustar sonido para un solo grupo, sin la incomodidad de las pausas entre sets o los desajustes de los múltiples instrumentos. Y aunque eso también implique que la banda, y encima una nacional, tenga que confiar sólo en su público propio para llevar gente, parece que la movida le salió más que bien a Ariadna Project, porque ese sábado el recinto de Uniclub estaba casi lleno.

Poco después de las 21.00, el telón se abrió y dio paso a un video-montaje introductorio haciendo referencia a  los masones, los Illuminati, el Nuevo Orden Mundial, el atentado a las Torres Gemelas y demás teorías de conspiración alrededor de las que gira el último trabajo de Ariadna Project, mientras los integrantes de la banda aparecían uno por uno dando comienzo al inicio triunfal de “El Final de la Oscuridad”. Acá se pudo apreciar un sonido balanceado y claro, con la excepción de la guitarra de Rodrigo Alejandro Gudiña, que era difícil de distinguir hasta que comenzaban los solos, algo que se repitió cuando la banda le pegó “Enfrenta el Destino”, otra de Novus Mundus y que destacó el trabajo preciso del tecladista Hernán Vasallo, con su instrumento mirando al público, y del baterista Jorge Perini.

Luego de esas seguidilla de canciones, el cantante Emmanuel Gerbam, que se lo escuchó perfecto más allá de que haya pedido que le subieran el retorno más de una vez, le dio la bienvenida a todos los presentes, además de darle una introducción a “Cuento Mágico”, canción del debut Mundos Paralelos que fue tocada por primera vez con esta formación, y donde el sonido comenzó a equilibrarse. Esta dinámica de presentación entre canciones y de comunicación con el público se repitió a lo largo de todo el recital, algo que ayudó a darle un sentimiento más íntimo a lo que podría haber sido un simple trámite de presentación de material. Incluso dio para cierto humor, con Gerbam bromeando por haberse equivocado con el nombre de la canción y del EP justo antes de “Sueños”, el bonus track de la reedición de El Secreto, que también tocaron por primera vez. Por otro lado, el público suplió su falta de adrenalina con una actitud respetuosa.

Por lo demás, la presentación de Ariadna Project fue por los caminos esperables: un repaso por toda la discografía de la banda, la versión de “The Show Must Go On” de Queen, y agradecer a la gente que vino desde lugares como Berazategui y Finlandia. También dio lugar para las sorpresas, como el acto conjunto en “Muere La Noche” entre Gerbam, Gudiña y el bajista Alexis Espinosa presionando las cuerdas de sus instrumentos entre ellos, y un momento emotivo al tocar “Brillando en la Eternidad”, dedicada al fallecido guitarrista Nico Takara.

Después de cerrar el set principal con “Corriendo Libre”, con juego con el público y presentación de los músicos incluidos, y “Novus Mundus”, presentada como “una protesta contra el Nuevo Orden Mundial”, comenzó la espera para los bises. Estos aparecieron en la forma de “Entre Luces y Oscuridad”, “Aprendiendo a Creer” y la final “Y Las Sombras Quedarán Atrás”, con Gerbam grabándose con un celular del público. Luego de eso vino el reparto de púas, listas de temas, stickers, cintas para llaves y demás mercancía de la banda, además de los agradecimientos correspondientes.


La actitud profesional de Ariadna Project en Uniclub, con un rendimiento sólido y una gran habilidad para sortear los obstáculos, fue evidencia de una banda con un rumbo definido y un talento acorde a sus ambiciones, pero con suficiente humildad como para que nada de eso se le vaya a la cabeza. Si se llegan a cumplir sus aspiraciones internacionales, será la confirmación de un gran valor en la escena nacional.




Crónica: Martin Cirillo
Fotografías: Pablo Gándara

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