Foto: difusión


El frontman de Airbourne, Joel O'Keeffe contó una experiencia graciosa muy a lo Spinal Tap y lo peor es que pasó por desatento.

Faltaban unos 5 o 10 minutos para entrar al escenario, no se acordaban por donde entrar, menos el país y el local.

Entraron por unos pasadizos raros, no estaban ni el mánager o alguna persona guía, por lo que se aventuraron. 

Accidentalmente, fueron por el lugar menos pensado y fue por una puerta que decía exit o salida. De película.

Terminaron por una zona llamada ticketera y caminaron como si nada por el público asistente. Suerte que no se armó un alboroto y nadie se dara cuenta. ¿Habrán ido fanáticos de verdad?

Justo cuando pretendían entrar por el camerino, se toparon con su mayor terror: un hombre del doble de tamaño que ellos y con una cara hostil, era el de seguridad.



"¿Tienen sus pases?", preguntó. Airbourne solo atinó a responder "vamos a tocar un concierto, pero no tenemos nuestros instrumentos ni polos, porque estuvimos festejando", respondieron sin casi ser intimidados.

Pero, el técnico de la banda fue su salvación y se terminó todo el trajín de aproximadamente una hora. 

¿El concierto? Ni pregunten, todo un éxito.

Fuente: Guitarist Magazine

No olviden que Airbourne viene por una gira sudamericana y todos los detalles pueden verlo dando clic aquí.
 

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