Es probablemente la noticia que más sentimientos encontrados generó en todos, Ronnie James Dio realizará una gira mundial ….como holograma.  Todos sabemos que la tecnología crece a pasos agigantados, pero ¿Serán las imágenes digitales lo que desatarán nuestras emociones?
Partamos de la base, no tuve la suerte de ver a Dio en vivo. Lamentablemente no estuvo dentro de mis posibilidades ser espectador de uno de sus shows en solitario o con Heaven And Hell, así como muchos otros que están en mi misma situación. Eso hace, que sin duda alguna, quiera ver a Dio.
Por otra parte está el fanático  que en algún momento de su vida tuvo la posibilidad de ver alguno de sus shows. Dicho fan pudo disfrutar del espectáculo y del frontman durante unas horas en una experiencia irrepetible, o eso es lo que parece.
La última vez que Dio piso suelo latinoamericano fue en el 2009, junto a Heaven and Hell, una gira que estuvo marcado por un gran show en Wacken y que quedo en los registros para los seguidores que no pueden viajar a Alemania. Dio destacó por ser un músico cercano, amigable y con una voz sorprendente, es por eso que su muerte dolió tanto en el metal.
Daba igual si lo conociste por su música o como un poster en Tenacious D, verlo y escucharlo era una invitación a sumergirte en grandes clásicos como “Holy Diver”, su paso en Black Sabbath , Elf y Rainbow. Tan cercano era él y su legado, que miles de fanáticos acompañaron a la familia. Eso me hace preguntarme  ¿Quizás no es su música lo que extrañamos, tal vez es su esencia?.
Cuando se comenzó a anunciar la idea de que Dio podría aparecer como un holograma y hacer diversos shows algo me pareció raro, no sabía que era, pero algo estaba mal.
Recuerdo que uno de los primeros shows con hologramas que se hizo, fue en Japón (dentro del fenómeno K-Pop), donde una especie de caricatura aparecía y cantaba, y la gente iba a ver dicho evento. Acá la situación es distinta, porque esperas ver a Ronnie James Dio y sólo veras un espectacular juego de luces.
La primera proyección de este show se realiza junto a los Dio Disciples (y ese es el formato que saldría de gira) fue en Wacken, donde se interpreto la canción “We Rock” con una silencio pocas veces visto en Alemania. Una presentación que está online y que si vez una y otra vez, sentirás como algo falta.
¿Qué diablos falta? Pues a mi parecer lo que le da el alma y corazón a la música, la emoción. Dio Disciples es una banda que giró en el mundo emocionando y recordando a Dio, no simulando que estaba ahí. La proyección del vocalista es de la mejor calidad, eso es sin duda alguna sorprendente, pero el holograma no logrará jamás el nivel de cercanía que él logró generar con sus fans.
Más allá de la idea de seguir o abandonar el legado en vivo de Dio, porque su música seguirá viviendo en cada fan que escucha sus canciones, la discusión apunta hacia ¿Cómo queremos rendir homenaje?. ¿Fue acaso Dio un robot o un holograma sin emociones? No que yo recuerde.
Quizás mi postura es bastante severa contra un nuevo proyecto que viene impulsado por cercanos al cantante, y como dije al principio, es mi opinión y todos podemos tener diferencias. Sin embargo, creo que a veces es mejor dejar ir que tratar de retener.
Todos hemos perdido a alguien en la vida y trataríamos de alargar ese último minuto hasta la eternidad, pero al final ¿eso te llenaría?  Este nuevo show vuelve a poner a Dio en escena, y como se ve en el video de Wacken, sólo debes concentrarte en el panel que proyecta al holograma y quizás ver a la banda, debido a que las luces son más oscuras para facilitar la proyección.
No es sólo querer ver a Dio es ver todo un espectáculo que él y compañía tenían para ofrecer. Una presentación solida que permitía una mayor interacción y que te permitía sentir lo que el vocalista cantaba, sin tener que opacar al resto, como creo que pasa ahora con este holograma.
Me quedo, personalmente con el homenaje realizado con respeto y emoción, como lo hacía antes Dio Disciples o como lo hace D.T.A (Death To All). Recuerdo el show de Death en Chile, que fue en homenaje a Schuldiner y contaba con la banda y diversos guitarristas/vocalistas de apoyo. Una demoledora jornada donde se rindió un tributo y un homenaje a Chuck por parte de sus excompañeros. Recuerdo que Bobby Koelble tomo un minuto para ver al público feliz y saltando, tomo el micrófono y entre lagrimas dijo “Chuck estaría muy feliz de estar aquí”. Puede que sea un momento triste, pero esa emoción esta en el homenaje en el recordar a quienes nos dejaron, no en intentar simular que aún están ahí cuando se han marchado.
Columna escrita por Felipe Pino Guerrero


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