Noche de miércoles en Santaigo de Chile y el Barrio Bellavista luce como de costumbre su habitual vida nocturna. Un panorama que no cambie, pero que estaba vez sumo una masa de rockeros que venían por una noche de reencuentro con un sonido clásico y ochentero.

La velada prometía a The Dead Daisies, una banda All Star que cuenta con grandes músicos participes de bandas ícono de los 80’s principalmente ligados al Glam y Hard Rock. Una velada que prometía para unos fans que llegaron para repletar el recinto.
La jornada la abren los nacionales de Exxocet, quienes con más experiencia en su breve recorrido salen con una batucada de fondo (algo así como Safri Dúo) , inusual inicio y que sirvió para captar la atención desde el primer minuto.
Con un setlist muy balanceado entre su primer disco y parte de lo que será su nuevo trabajo, los chilenos tuvieron una presentación solida y que muestra un notable progreso en el escenario. Más cómodos, con un público cercano al Glam/Hard Rock, Exxocet sorprendió con sus ya conocidos clásicos, que despertaron rápidamente a los presentes. Arriesgados y entregados, esa es la descripción de un show que tiene la propuesta que los chilenos han defendido durante estos años y que tratan de llevar más allá con su próximo trabajo "Mighty Jungle".
Luego de seis temas, los locales abandonan el escenario entre aplausos y coreos de más por parte de los fanáticos, quienes premiaron el riesgoso setlist, que contó con tres temas nuevos y que aún así lograron conectar con los asistentes gracias al manejo realizado por Chris Lion. Cálido primer recibimiento, pero la noche recién está comenzando.
Breve retraso, pero The Dead Daisies sale a escena con el medley de “War Pigs” y  Whole Lotta Love”, donde uno a uno las leyendas toman ubicación y continúan la fiesta que antes empezó.
Long Way To Go” dio el inicio al show y trajo la inconfundible voz de John Corabi, el ex Mötley Crüe, que demostró que su voz está intacta y suena igual al disco. Una primera entrada precisa y que contó con el gran desplante de sus dos guitarristas estrellas Doug Aldrich y David Lowy, quienes guían hasta “Mexico” el comienzo del show.
Make Some Noise” tuvo al public saltando con los puños en alto, y permitió la incursión de diversos juegos con el público gracias al liderazgo de Corabi. El frontman tiene una cercanía y humildad destacable con el público chileno, quienes lo acompañan en toda línea que canta, manteniéndose así hasta “Song And A Prayer”.
Si bien todos saltan y disfrutan el show, la euforia y desenfreno llega con “Fortunate Son”, el clásico de Creedence Clearwater Revival, y que hizo que todo el recinto se viniera abajo con el cantico de los locales.  We All Fall Down” continuó con la jornada, pero permitió un respiro a los fanáticos quienes habían sido parte del inusual mosh que se generó entre los asistentes.
Con guitarra acústica en mano Corabi y su pandilla sorprenden en la ejecución de “Lock N’ Load”, una canción que tuvo a todos coreando a todo el recinto y que sorprendió con un sonido claro y coordinado por los músicos. “Last Time I Saw The Sun” continua con el momento de “Sing Along”, donde cada músico sorprende con su virtuosismo y técnica.
Brian Tichy es sin duda una bestia en la batería, pero el exceso de “trucos” con las baquetas le pasó la cuenta en más de una ocasión. Errores que fueron enmendados en un demoledor solo de batería y que tuvo una ejecución magistral con sólo las manos, ¿Te recuerda a alguien?.
The Dead Daisies son realmente imparables y su fiesta no acaba en ningún momento, canciones como “Join Together” y “With You And I” continuaron con la fiesta, no sin antes un momento de risas con “All The Same”, canción dedicada a las ex esposas de los músicos en escenario. La presentación de los integrantes fue un show pocas veces visto, que contó con pequeños riff alusivos a su estilo donde canciones como “Heaven And Hell”, “Dirty Deeds Done Dirt Cheap”, “Run To The Hills” y “La Bamba” sorprendieron a los fanáticos.
Las sorpresas continúan  en la noche, y las leyendas se guardaron una gran sorpresa, invitando a la guitarrista chilena Cler Canifrú, quien se subió al escenario a tocar “Helter Skelter” y que cautivó a los presentes con un solo a dúo junto a Aldrich. “Devil Out Of Me” y “Midnight Moses” fueron la despedida para un show redondo en una intensa jornada.
Sin embargo, el público siempre quiere más, y pese a que los dueños del recinto parecían estar cerrando, la fiesta continuo con dos grandes himnos del rock, “We’re American Band” y “Highway Star”.
Una noche de primer nivel, donde las leyendas demostraron porque son leyendas y donde los novatos se pusieron a la altura de la situación. Un espectáculo de primer nivel y que dejó a todos conformes, pero que también deja un pensamiento.
Muchos de estos músicos son ex miembros de bandas de Glam o Hard Rock de los 80’s, un estilo que se tomo la noche santiaguina y que da para pensar. Citando al bajista, Marco Mendoza, “corran la voz de lo que pasó aquí esta noche”, y sí, háganlo. Los 80’s parece que se están re armando y pronto volverán más fuerte que nunca.


Crónica y fotografía de Felipe Pino Guerrero


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