Foto: difusión

Jason Eli Becker nace un 22 de julio del año 1969. Su papá y tío tocaban guitarra, por lo que estuvo expuesto a la música desde temprana edad. Desde música clásica hasta metal, sus principales influencias fueron Niccolo Paganini, Bob Dylan, Eric Clapton, Jimi Hendrix y Eddie Van Halen.

Uno de sus primeros conciertos fue en la noche de talentos del último de la secundaria e interpretó Black Star de Yngwie Malmsteen. Poco después, conocería a un personaje con el que naturalmente formaría un dúo, uno de los más emblemáticos.

Formaron Cacophony y fue el inicio de una carrera bastante prometedora. Grabaron 2 discos giraron por EEUU, aunque sin mucho éxito. Fueron a Europa y Japón, en donde les fue mucho mejor haciendo "sold out" en casi todos los conciertos.

En 1988, marca un hito en su vida ya que lanzó su primer álbum solista, Perceptual Burn y por otro lado, Marty Friedman debutó con Dragon´s Kiss. Ambos se apoyaron el proceso de grabación y demuestran su compañerismo hasta hoy en día. 

Lamentablemente, en 1989, Marty fue reclutado por Megadeth y se fueron por caminos distintos. 

Ese mismo año, Steve Vai se une a Whitesnake dejando sin guitarrista a David Lee Roth. Él designó a un joven de solo 20 años, Jason Becker, quien tuvo una impresión bastante buena al tener conocimiento de sus habilidades.


Producto de esa unión nace el LP A lil´ain´t Enough que fue un éxito instantáneo y certificado oro por la RIAA. Todo estaba preparado por la gira, pero Jason sentía unas punzadas en la pierna, parecía algo raro y fue el comienzo de una tragedia.

Fue diagnosticado con Esclerosis lateral amiotrófica, que básicamente era una atrofia muscular que poco a poco iba perdiendo sus facultades de movimiento. La misma enfermedad que Steven Hawking y el besibolista Lou Gehrig.

Con toda pena se vio obligado a dejar de trabajar con David Lee y en su lugar entró Joe Holmes, conocido por colaborar con Lizzy Borden.

Poco a poco fue perdiendo la habilidad de correr, luego caminar, no podía alimentarse solo, sus mandíbulas y cuerdas vocales estaban debilitándose, poco después perdió la voz. 

Su vida no terminó acá, le dijeron que tenía poca expectativa de vida, pero su voluntad fue mucho más fuerte. Su padre halló una forma de comunicarse con él, utilizando la poca fuerza que le queda y mueve su ojo a penas duras a un tablero de letras. Por momentos, se siente fuerte y puede asentar la cabeza.

Aunque recibió el peor "castigo" como guitarrista de no poder usar sus manos, pero al fiel estilo de Johnny Winter, nunca se rindió y compuso varios álbumes postrado en su cama, componiendo nota por nota con la ayuda de una computadora y la "extremidad" que todavía mantiene movilidad, el ojo.

Jason Becker es indudablemente un ejemplo de vida, no existe mayor inspiración de vida que él mismo y su capacidad de superar problemas es extraordinario. No se puede imaginar lo que pudo haber alcanzado si no lo azotara esta enfermedad, pero es algo que lo hizo aún más fuerte y ahí radica la verdadera calidad de persona que es.


Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicar un comentario

Con tecnología de Blogger.