Glorioso es la única palabra que se me ocurre para describir lo que acabo de presenciar en la afamada discoteque Blondie, el aplastante show de Deicide y Recrucide en Chile. Y de aplastante tuvimos para rato quienes estuvimos presentes en este gran evento, ya que ambas bandas descargaron su furia ante el público Santiaguino, que no dudaron en responder a las bandas como corresponde.

La blasfema velada comienza con los locales de Recrucide, quienes no se guardaron absolutamente nada, arrollando a los maniáticos chilenos desde el principio. El local estaba ya bastante concurrido a la hora que la banda comenzó a tocar, y el público los recibió de manera muy cariñosa.

Recrucide recorrió repertorio de toda su carrera, desde clásicos como “Carnage” hasta un adelanto de su nuevo trabajo “The Cycle”, “Disarm”. Potencia y brutalidad fueron las palabras clave de este tremendo espectáculo, que deja claro una vez más, que las bandas locales no se quedan chicas frente a ningún escenario ni público. Nada que envidiarle al show que dio Deicide (sin desmerecerlos en absoluto, muy por el contrario, ya quiero llegar a esta parte de la historia). Mientras el Death Metal de Recrucide echaba abajo la Blondie al ritmo de temazos como “Ritual” y “Hipócrita”, el local se llenaba cada vez más, llegando casi a repletarse antes que la banda terminara su show. Maravilloso.

Y termina este tremendo show y se suben al escenario los titanes de la blasfemia, Deicide, a demostrarle a las hordas chilenas que aun después de todos estos años siguen siendo unos monstruos en lo que hacen. El show tuvo un setlist directo al hueso, basta decir que la presentación comenzó con “Scars Of The Crucifix”, para dar a entender que estos gringos no andaban jugando. Y esto es sólo el comienzo, ya que la banda nos brindó un espectáculo muy cargado a su primer álbum de estudio, “Deicide”, del cual tocaron 5 tracks. Un verdadero lujo. ¿saben por qué? Porque tal como Steve Asheim nos sopló en la entrevista que tuvimos hace poco con él (COF COF), retomaron una canción de el mencionado disco, que hace años no ejecutaban en vivo, “Mephistopheles”.

Curiosamente, a pesar de ser el tour del álbum “In The Minds Of Evil”, sólo tocaron la canción homónima de este, dejando espacio a sus trabajos más antiguos. Y la verdad, funcionó. Para ser completamente sincero, la recepción del público fue realmente emocionante, todo el mundo coreaba las blasfemas letras que Glen Benton despiadadamente proclamaba, a ratos el recinto entero se convertía en un mosh que resultaba difícil evitar del todo, fue una verdadera locura.
Otro álbum que tocaron en profundidad fue el legendario “Once Upon The Cross”, “Kill The Christian” definitivamente fue uno de los platos fuertes de lo que ocurrió esta noche en Santiago.

Pero esto aún no había terminado, para nada, estos tipos dejaron lo mejor para el final, cerrando su infernal presentación con “Sacrificial Suicide”, “Homage For Satan” y “Dead By Dawn”, que final, madre mía, cuando escuché sonar la intro de “Homage”, el mundo exterior dejó de existir, sólo estaba Deicide destrozando los oídos de todos los asistentes.

El show terminó de manera un tanto abrupta, y lamentablemente dejó con gusto apoco a la fanaticada local, quienes esperaban un encore que nunca llegó, hecho que dejó un tanto insatisfechos a los asistentes que pedían a gritos que volviera la banda al escenario.


Otra cosa importante de mencionar es la puntualidad con la que funcionó todo, nada que decir respecto a esto, personalmente considero que la puntualidad en un show habla muy bien del mismo, en cuanto al trabajo que hay detrás de este. A pesar de todo, durante ambos shows ocurrieron problemas de acople en el audio (que el mismo Glen reclamó durante el show).

Dicho esto, y a modo de comentario un poco más personal, casi de conclusión quizás, quiero decir que es primera vez que veo a Deicide en vivo, lamentablemente las otras veces que habían pisado estas tierras me había sido imposible ir a verlos, así que este concierto fue una deuda que tenía pendiente hace años. Y valió la pena, vaya que valió la pena. Sólo viendo a estos monstruos en persona uno puede llegar a entender que ninguna de sus grabaciones le hace realmente justicia al sonido que tienen estas bestias en vivo, simplemente es otra cosa. Si aún no han podido verlos, les recomiendo que aprovechen la próxima oportunidad que tengan, no se arrepentirán.

Crónica realizada por Kurt Norembergs
Fotos cortesía de Mauricio Donosa de Huracán72


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