Fuente: Trome


Milagrosamente, Santa Rosa de Lima había escuchado la plegaria de cientos de fanáticos y el tema de James Brown comenzaban minutos antes de la hora pactada del evento.

Mr. Big empezaba con un riff tomado directamente de Deep Purple y anunciaba el inicio de una fiesta con Daddy, Brother, Lover, Little Boy

Los veteranos Billy Sheehan y Paul Gilbert mostraban su gran sincronización en el alucinante solo del taladro eléctrico, mientras que Eric Martin se robaba las miradas con sus movimientos exóticos y Matt Starr haciendo uso de su genio se había adaptado naturalmente a la banda.

"Hello, Lima. Mr. Big is here", anunciaba el vocalista para seguir en la onda con American Beauty que es hoy todo un himno.


Luego de terminar la primera parte, Billy Sheehan hacía la pregunta del millón, ¿alguien falta aquí, no? Todo fanático reconoció de inmediato que faltaba Pat Torpey, quien valientemente entró al escenario, en un momento triste pero a la vez feliz al ver su sonrisa.
Así el baterista ponía el ritmo con las panderetas, sin perder la precisión y el estilo en Alive and Kickin´.

La noche no podía ir mejor cuando Pat agarraba su minibatería y nos llevaba de paseo a sus mejores épocas con Temperamental acompañando en el canto al resto de la banda.

Una de las canciones más emotivas de la historia del rock es Just Take my Heart, pero en este recital se volvió más significativo porque Pat entró en lugar de Matt y se sentó en el trono como lo solía hacer. Tocó con toda la precisión que le sobraba. 

Por otro lado, Eric demostraba todo su talento interactuando de manera asertiva con el público y Everybody needs a little trouble lo hacía bailar, como a todos en el público.

Seguido vino el solo de Paul Guilbert, quien demostró ser un gran referente de su instrumento predilecto. Estuvo más preciso que un metronómo y agarraba ferozmente su mini guitarra modelo Stradivarius como Pat en su mini batería.

Paul irrumpía su solo para interpretar el riff inicial de Take a walk muy influenciado por Led Zeppelin. Le siguió Wild World en donde más de uno recordó lo que solía ser el amor de su vida. 

La noche no pudo ser más rocanroll con Rock & Roll Over y no se pudo calentar más con Around the World que terminó con una presentación en solitario de Billy Sheehan.

El bajista solo agarraba su instrumento con bastante sabiduría y agresvidad con esos arpegios que sonaban como todo un maestro de piano clásico.

Como un anexo de sus solo el duelo de guitarra y bajo notificaba una de las mejores canciones de la banda y aunque Pat a duras penas podía tocar las panderetas en un segundo plano, nadie tocaba con más energía e ímpetu tan contagiante.

La noche se enfríaba con To be with you y demostraba que es una de las pocas bandas del planeta que manejan perfectamente el cambio de un fuerte rock ´roll a una más fuerte balada.

Billy aullaba como todo un bulldog y anunciaba que la fiesta bailable. En el solo la luz se fue un segundo como si la fuerza de la banda creaba un trueno estruendoso.

"Señores y señoras esto es algo del nuevo álbum" y sonaba 1992 con muy buenos trabajos en el coro y con algo de groove.

El final de la noche se anunciaba con el intro de una canción muy conocida de The Who donde nos transportaba a la gloriosa época de la guerra de Vietnam y los hippies con cada nota y golpe.

Mr. Big se despedía de Lima, prometiendo otro concierto. El ahora quinteto demostraba ser vigente a estas alturas de la vida con una vitalidad tremenda. 

En todo el concierto no hicieron más que demostrar ser una banda única, sus miembros saben lo que hacen y  evidenciaron su virtuosismo manifestado en la  mezcla del rocanroll con el hard rock sin olvidarse del corazón blusero.



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