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Foto: difusión

Luego de una pausa en materia discográfica, Azeroth está de vuelta y sus integrantes valoran cada momento en la gestación del álbum próximo a salir. Nos sumergimos en una charla frente a frente con su líder y principal compositor, para descubrir todos los detalles de la nueva producción. “Hubo una evolución compositiva”, afirma.



- Están con el nuevo disco, ¿Cuantos temas va a tener su nueva producción?

Todavía estamos definiendo bien, pero van a ser entre ocho y nueve canciones y tenemos la idea de incluir un cover de Viper, que es una banda a la cual admiro mucho. De hecho, ya lo tenemos bastante trabajado.
Hace rato que no sentía toda esta motivación de salir otra vez a tocar y de grabar un disco. A pesar de que hoy parezca más fácil, es muy costoso. Por eso es importante disfrutar el proceso.

¿A qué te referís?

Terminar con la composición lo antes posible para plasmar así nuestras ideas de la mejor manera y ver la opinión de la gente. Nos interesa que encuentren un sentido de pertenencia con la banda.

¿Cómo surgió la idea del arte de tapa?

Al principio resulto compleja, pero forma parte de mi trabajo porque soy diseñador y quise mostrar los elementos característicos de la banda como el fuego y la lava y llevarlos a otro plano para marcar la dualidad entre el bien y el mal, desde un punto de vista más profundo.

Tuvieron la posibilidad de tocar con Lörihen el año pasado ¿Qué significó el reencuentro con la gente después de tanto tiempo?



Fue una noche tremenda por la buena energía que hubo arriba del escenario y la calidez del público teniendo en cuenta el impasse que tuvo la banda. Se generaron sensaciones encontradas porque pudimos ver diferentes generaciones que no sabíamos si conocían nuestra música.
En lo personal, sentí mucha adrenalina por haberme reencontrado con Pablo Gamarra que me está acompañando en esta nueva etapa y el placer de sentir de que las ganas siguen intactas.
Además, también lo importante fue el hecho de haber grabado la producción del nuevo material en Virtual Estudios. Emiliano Obregón es un amigo y ya habíamos tenido la oportunidad de grabar el disco “Historias y Leyendas” en el año 2010 y ahora el single “Entre las cenizas”. Hay química y sabe hacia donde apuntan nuestras ideas.
Lógicamente hubo evolución compositiva porque uno va creciendo y se fueron incorporando cosas. A pesar de ser el compositor principal, el aporte que le dieron los nuevos integrantes sumo mucho. Tanto Daniel como Ignacio le dieron una impronta diferente y supimos romper con el formato de seis músicos para pasar a ser cinco.

¿Cómo se conocieron y qué te llevo a elegir a los nuevos integrantes de Azeroth?

Lo de Daniel Esquivel sucedió de una manera bastante particular por que publique un aviso en las redes sociales y vino a probarse. La anécdota es que una vez nos fue a ver al Teatro Vorterix y me dijo: “Fijate que en el minuto 1:28 del video salgo”, un genio. Con respecto a Ignacio Rodríguez, estaba probando a otro chico que andaba ocupado con diferentes proyectos y me pasó su contacto. Al principio fue difícil congeniar los tiempos por que vive en Mar del Plata. Me acerqué para hablar con él y contarle los objetivos que tenía con este proyecto. Tuvimos buena química de entrada y técnicamente me sorprendió mucho.

Estuviste viviendo mucho tiempo en México ¿Qué experiencias te dejó tu paso por el país azteca?

Primero, el hecho de vivir en otro lugar te abre la cabeza, a pesar de que nuestra idiosincrasia es bastante parecida a la de ellos. Son muy buena gente y siempre respetaron mi trabajo en los seis años que estuve.
Mi aporte fue como músico tocando en diferentes bandas y trabajé con artistas de mucha trayectoria, entre las que se destaca Ana Fiori, que es una gran cantante y grabó un cover en el álbum “Historias y Leyendas”, de Azeroth.

¿Existe un reconocimiento al Heavy Metal argentino?

Cuando llegué en el 2002 y pude ver en un local de música algunas remeras y discos de la banda me sentí orgulloso. El metal y el rock argentino son muy respetados y son influyentes más allá de que ellos tienen grandes exponentes musicales. El tema es que hay una sobrecarga de información difícil de procesar. Cuando uno era chico, tenía que viajar a un local o punto determinado para comprarse un disco o merchandising de una banda. Hoy en día, las redes sociales y la tecnología facilitan las descargas para poder conseguir discografías o tener mayor alcance para conocer diferentes artistas. No digo que antes fuera mejor, pero en la actualidad las cosas son más descartables y efímeras y eso hace que exista una gran oferta cultural y musical.

Antes coincidíamos de que las bandas se están juntando para tocar en festivales ¿Cómo ves esta apuesta integral?

La idea es buena porque permite unir fuerzas y mostrarse ante un público que quizás te ve por primera vez.
Personalmente, “Entre las cenizas” significó marcar el resurgimiento de la banda. El proceso de superación que tuve que pasar al vivir diferentes experiencias, tener que dejar de ver a gente querida y sufrir la muerte de mi viejo. Lo más importante es dar un mensaje positivo para los chicos que están empezando en el circuito. 
El arte es subjetivo y tiene libre interpretación. Siempre hay que alimentar la esperanza para luchar por las cosas que uno quiere y lograr lo que se proponga.

Además de la salida del disco, ¿Cuáles son los objetivos de la banda para este año?

En este momento estamos en el proceso de finalización y composición de lo que va a ser el nuevo material. La idea es poder editarlo entre fines de este año y el comienzo del que viene, para poder salir de gira lo antes posible.

- ¿Tienen cerrada alguna fecha?

Estamos viendo de hacer la mezcla con un productor extranjero y tenemos cerradas fechas en Mar del Plata y algunas presentaciones en Bariloche y Neuquén para abril. Por otro lado, hay otras que están bastantes encaminadas de cara a la presentación oficial.

Entrevista por: Nahuel Pizarro

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