Foto: difusión

“Es una de las cosas que más lamento en esta vida. Puedo tocar la harmónica, pero solo un poco, eso es todo. Pero para las melodías tengo un oído”, dijo cabizbajo.





Todo esto parte de una lógica, “un día hablé con un compositor de confianza y me dijo que podría aprender piano, pero que podría perder mi instinto natural de las melodías. Di un paso atrás porque era mucho riesgo para mí”.

“Ha sido muy interesante todo este tiempo, porque no sé cómo comunicarme musicalmente con otros músicos”, dijo como todo personaje demente y feliz.

“Los músicos siempre se ofrecen a transcribir lo que escribo”, pero admite que siempre terminan estropeando de alguna manera la canción.


“Luego viene Sharon todo molesta a decir que esa fue mi idea o lo que sea”, dijo en tono de broma.

Fuente: Rolling Stone

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