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Foto: difusión

Comenzaba una nueva década y el rumbo de la música dormitaba en la ambigüedad. Con el avenimiento de nuevos géneros, particularmente el movimiento grunge que empezaría a darse en Seattle, muchos temían un posible debacle del Heavy Metal.


Sin embargo, el año 1990 llegó para refutar esta premisa y para fortalecer la posición del rock pesado. El 24 de Septiembre de ese mismo año, Dave Mustaine y compañía, sacaban a relucir el cuarto álbum de estudio de Megadeth, "Rust in Peace".

Ahora bien, ¿por qué "Rust in Peace" sería un disco tan especial para la carrera de la banda y fundamental para el mundo del metal? Comencemos por la primera de estas dos incógnitas. Este disco vería la llegada de dos músicos que junto a Mustaine y Ellefson, pasarían a conformar el line-up legendario de la agrupación. Nick Menza en la batería y Marty Friedman en la guitarra. La fiereza y precisión de Menza tras los tambores mas la destreza y el virtuosismo de Friedman en las seis cuerdas, supieron complementar las composiciones de Mustaine a la perfección. Ya nos detendremos en eso.

Tras haber sido despedido de Metallica, Mustaine tardó poco en rodearse de nuevos músicos y salir al mercado con su nueva música. Las composiciones de discos como "Killing is my business... and business is good!" o "Peace sells... But who´s buying?", el colorado buscaba reflejar en sus canciones, toda la rabia que le guardaba a sus ex-compañeros de banda. Por supuesto que la crudeza del sonido en las mezclas ayudaba a que esta furia fuera más evidente. Con esto no estoy desprestigiando estos discos en lo más mínimo. El "killing" es un gran disco de la banda, mientras que "Peace Sells", junto a "Countdown to Extinction" y el disco en cuestión, conforman la santísima trinidad de la banda.

"Rust in Peace" marcaría un antes y un después en la carrera de la banda. Es el álbum de Megadeth que más clásicos tiene. La convergencia entre lo rítmico de Menza y Ellefson devienen en una base sólida y robusta para acompañar a las estrellas del disco. Mustaine y Friedman. Poland fue un excelente guitarrista dentro de Megadeth, Broderick ni hablar. Incluso el mismísmo Kiko Loureiro, actual guitarrista de la banda, es una bestia con todas las letras. Pero el legado de Friedman es uno muy difícil de igualar. Su virtuosismo era tal que podía lograr una perfecta combinación entre lo "shred" y lo melódico con grandes cantidades de feel, por ejemplo el magistral solo de "Tornado of Souls"

"Rust in Peace" sería un disco fundamental para el mundo del metal por lo mismo que he mencionado en la breve introducción redactada. El fortalecimiento del género para demostrarle y asegurarle a la gente que el metal no estaba muerto ni mucho menos. Estaba más vivo que nunca.

No hay tema de este disco que no sea merecedor de un puntaje altísimo. Nomas el comienzo con la épica "Holy Wars... The Punishment due", le dio a muchos la pauta de que este LP daría de que hablar. Secciones "thrasheras", melódicas, incluso una acústica. Un tema más que completo y uno de los himnos indiscutidos del género

La mágica "Hangar 18", entrega aires de grandeza al escuchar los primeros riffs y fraseos de guitarra. El cambio de ritmo que presenta la canción llegando a su mitad, precede una maravillosa batalla de solos entre Friedman y Mustaine, que demuestran porque, dentro de los "Big 4", son los más técnicos y virtuosos a la hora de ejecutar secciones complejas en la guitarra.

Si hay algo que no falta en este disco es Thrash Metal y la evidencia es la demoledora "Take no Prisoners". Gran despliegue de Menza en la batería, con gran dominio del doble bombo. Infaltable el solaso de Friedman aquí también.

Con "Five Magics" y "Poison was the Cure", el señor David Ellefson toma el volante por ocasiones, para deleitarnos con sus cinco cuerdas endemoniadas. Dos temas con brutales riffs, gran acompañamiento de batería y Mustaine al micrófono escupiendo palabras como el mismo sabe hacer.

Continuamos con "Lucretia", uno de los temas más infravalorados del álbum. En verdad no se porque. Gran punteo/riff el que domina la mayor parte del tema, con un gran solo de Friedman y un despliegue vocal de Mustaine que no está para nada mal.

"Tornado of Souls". Gran riff, grandes fills de batería. Pero aquí estoy obligado a galardonar al gran Marty Friedman por el magnífico solo que se manda. No hay palabras para describir este solo, en serio. Cada uno lo interpreta como quiere. Simplemente Friedman.

"Dawn Patrol" es un corte lento y pesado en la que el bajo de Ellefson es el protagonista. Mucha gente glorifica esta canción. Para mi solamente es un buen riff de bajo y un buen ritmo para mover la cabeza. No mucho más.

"Rust in Peace... Polaris" es una manera idónea de finalizar el disco. Gran solo de batería al comienzo del tema para luego pasar a una estructura no muy fuera de lo común, pero la magia llega con la parte instrumental. Grandes cambios de ritmo, brutales y demoledores riffs y un enorme virtuosismo por parte de todos, se encarga de despedir este despampanante disco.


Es difícil que un metalero no esté familiarizado con "Rust in Peace", ya que es considerado un trabajo de culto dentro del género. Pero si por alguna casualidad de la vida, estás leyendo este post y no escuchaste este disco, te pido por favor que dejes todo y te mandes completo el "Rust in Peace". Una de las inversiones más fructíferas que va a pagar tu tiempo.

Reseña por: Federico Solari

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