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Santiago ha tenido un movido fin de semana, debido a que los conciertos no han parado en la ciudad.
Si bien hace días se comentaba la visita de Mike Portnoy al país, este fin de semana ya estaba marcado por los shows de Sepultura y Venom, donde los chilenos llegaron en masa a cada evento.
No obstante, quedaba un concierto más para cerrar la jornada, y vaya que fue una grata sorpresa ver la masividad con la que llegaron a este primer encuentro con las bandas que trae IDL Entertaiment.
Puntuales comienza el espectáculo junto a Homicide, banda chilena, que salió a ofrecer un show a lo grande, repasando diversos éxitos y que llevan su música a otro nivel gracias a su impecable sonido y teatralidad. Si bien no abusan de esto, es una de las pinceladas épicas y que dan cuenta de que el conjunto estaba a la altura para dicho evento.

Si bien el público acompaño a los nacionales, poco a poco el recinto llego a la mitad de su capacidad, fue ahí cuando los italianos salieron a escena.
Con la marcha de “Marche Royale” uno a uno comenzó a salir a escena, donde sorprendió la presencia de Verónica Bordacchini, la potente soprano de la banda y uno a uno los músicos que entran, para cerrar con su frontman histórico, Francesco Paoli.
Así es como “In Aetenum” da el pie de arranque y que fue acompañado por las voces de los presentes, para seguir la masacre con “Healing Through War” y “Cold As Perfection”. Sin embargo, el primer punto alto se da cuando el mismo Paoli consulta si identifican lo que suena de fondo y es que “The Violation” fue algo devastador en vivo, y lo mejor, que tuvo una ejecución impecable.
Lo de Fleshgod sorprenden a cualquiera y es que regular el sonido de la banda , con todo el backing track que usan, es un desafío y que fue resuelto a la perfección por el equipo de la banda (siempre hay uno que otro detalle, pero esta vez si pudieron rosar la perfección).
Un show que es intenso y preciso, con piezas como “Prologue”, “Epilogue”, “Pathfinder” o “The Fool” que dejaron satisfechos a los locales y con el cierre de “Syphilis” tomaron un pequeño descanso.
Potente debut de los italianos en el país y que termina con el mismo Paoli arrojándose al público y con la despedida de todos coreando el nombre de la banda.
Cuesta creer que después de magno show pueda venir algo más fuerte y sorprendente y la verdad es que si había una carta bajo la manga, los griegos de b, quienes trajeron más de 20 años de historia de Death Metal Sinfónico a escena.
Los liderados por Spiros Antoniou fueron ovacionados desde el principio por las más de 800 personas que llegaron al recinto y que mantuvieron la energía desde el principio hasta el fin.  Además como se trataba del debut, la banda no perdió tiempo y su tripleta de inicio fue con “War In Heaven”, “Communion” y “Pyramid God”, no dando tregua a nadie.
El sonido, al igual que sus predecesores puede tener uno que otro acople, pero ante la exigencia y desafió que es llevar este sonido con Backing track el resultado es más que bueno. Septicflesh conecta en todo momento con los presentes en un show lleno de mosh y alegría, acompañado de canciones como “Unbeliever”, “Prototype”, “Martyr” o “The Vampire From Nazareth”.

Si bien Spiros se refiere a lo bien que ha reaccionado el público desde la primera banda, se nota que esperan ver a un público hambriento de la banda y que deje en claro que esperaron tiempo por verlos, es ahí cuando “Persepolis” entra en acción y que tuvo a los fans atentos a la orden del “Wall Of Death”. Sin embargo el premio a la canción más esperada era lógicamente para la infaltable “Anubis”.
El show logra cerrar con un agradecimiento por parte de la banda a IDL Entertaiment y su tour manager Ian por semejante producción y con la promesa de un “volveremos”, no sin antes cerrar la jornada con “Prometheus”.
Pocos veces puedes ver un show que junte lo mejor de dos épocas distintas y esta vez se logró, en un show espectacular y que dejo a todos conformes y sin más cuello.
Pese a que los setlist de cada banda fueron cortos, una hora diez aproximadamente, son precisos y contundentes, evitando cualquier relleno innecesario. Al igual que la presentación de Homicide, donde los chilenos se jugaron la vida en un show único y de los que ellos ayudaron a hacer una noche perfecta con un show impecable.
Da gusto volver del show y ver que todo funciono mejor de lo pensado, porque la única duda que nos queda de aquí en adelante es ¿Cuándo van a volver?
Crónica y fotografía por Felipe Pino Guerrero

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