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PH: Pablo Gándara
El sábado pasado fui a la sala Razzmatazz 2 de Barcelona, para presenciar el segundo show del regreso de Stravaganzza a los escenarios, luego de siete años de inactividad.


El espectáculo se dividió en cuatro actos, dedicando cada acto a uno de sus discos, ordenados cronológicamente, El show comenzó con una voz en off y tres bailarinas disfrazadas de Ave Fénix, y a los segundos tendríamos a la banda interpretando “Dios”, seguido “En soledad me lamento” y “Mi Tempestad”, todas pertenecientes de “Primer Acto” (2004).


Muy interesante la propuesta teatral que propone el grupo, donde predomina el juego de luces, los diferentes roles de las bailarinas (4) y la libertad que Leo Jimenez obtiene al dedicarse especialmente a cantar y no depender de tocar la guitarra, puesto que desde ahora ocupa Miguel Ontivero, también los acompaña en esta formación, Beatriz Albert como corista, Rodrigo Calderón en el violin, Eloy Terrero en teclados, y los ya conocidos Pepe Herrero en guitarra, Carlos Exposito en la batería y Patricio Babasasa en el bajo.


La velada continuó con su segundo disco “Sentimientos” (2005), en el cuál repasaron más canciones que el álbum anterior, comenzaron con “Esperanza” y de seguido “Pasión”, la asistencia, que lleno 3/4 de la sala, los acompaño en todo momento, la banda siguió con “Desilusión”, “Dolor” y “Nostalgia”, con Pepe Herrero en el Piano, para cerrar este segundo acto interpretaron “Hijo de la luna” este cover de Mecano que tanta fama les ha dado.


Con candil en mano, aparecerían las bailarinas para dar comienzo al tercer acto  “Requiem” (2007), comenzando con “Deja de Llorar”. A continuación, leo hablaría sobre los grandes del rock que nos han dejado este año como Chris Cornell y Chester Benington, y también de otros que nos han dejado hace años, aprovechando esta introducción la banda interpreto “Grande”, dedicada al productor Big Simon.

Para “Mascara de seducción” volvió la bailarina con body painting, pero con antifaz para bailar sensualmente, mientras Leo se esforzaba para poner la voz a la altura de los arreglos pregrabados que estaban excesivamente altos y tapaban la voz de La Bestia, para cerrar este acto, tocaron “Requiem” e “Inmortal” donde Herrero oficiaría de tecladista.


El cuarto acto fue dedicado al mejor disco de la banda (según mi opinión) que se titula “Raíces” (2010), que comenzaría con “Cuestión de Fe”, seguido de “Sin Amar” e “Impotencia II” con Mr. Korpa como invitado para cantar los guturales. Leo presento a Eloy Terrero, nuevo tecladista del grupo para la emotiva “Un millón de sueños”, acto seguido interpretaron “Raíces” para terminar con estos cuatro actos. Tras la aprobación de Carlos Exposito para hacer algunas canciones más (Broma interna entre la voz y la batería), la banda volvió a escena para interpretar dos canciones más, que fueron: “Desátame” de Monica Naranjo y “Vivir así es morir de amor” de Camilo Sesto. Tras estas dos sencillos , el grupo se despidió de su público entre risas y abrazos. Una gran vuelta de los Madrileños al ruedo.



Crónica y fotografías: Pablo Gándara

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