¿Tienes algo que contar? Agréganos a nuestro Whatsapp +51925660728


Luego del enorme show que brindó TARJA en el Estadio Luna Park, el domingo 26 de noviembre fue el turno de DELAIN Y AMARANTHE para brillar en un concierto más íntimo para sus fans, presentándose en un co-headlining en el Teatro Flores y cautivando al público con sus instrumentos y su simpatía.

Alrededor de las 19.00 hs, arrancó calentando los motores la banda argentina ESCAPIST, la cual combina elementos del power y el metal sinfónico, apreciados claramente en el tema “The Little Warrior” destacándose principalmente la voz de su cantante soprano-lírica. Los chicos tuvieron una buena aceptación del público, que escuchaba atentamente a la espera de Delain y Amaranthe.
Eran las 20.00 hs y, si bien ya habían ingresado varias personas, el Teatro Flores todavía se encontraba a la espera del ingreso de un caudal de fanáticos de estas dos bandas de origen europeo.

De repente, las luces se apagaron y AMARANTHE comenzó a hacer a sonar los poderosos acordes de “Maximize”, primer tema de la noche y del álbum lanzado por la banda en 2016, “Maximalism”, dándole un arranque al show con toda la energía para rockear por primera vez ante sus fans argentinos. Al igual que el día anterior, la cantante Elize Ryd presentaba notorios problemas de salud que no le permitieron a su voz dar el 100% de su rendimiento, pero esto tampoco le impidió brillar sobre el escenario con su delicada y, a la vez, potente voz. Recordemos que la soprano ya había pisado los suelos argentinos en 2011, cuando fue invitada por la banda KAMELOT que se encontraba de gira por el mundo con las eminencias del heavy metal, IRON MAIDEN. 

La banda siguió con el tema “On The Rocks”, del disco mencionado anteriormente, y luego con una de las mejores piezas del álbum “Massive Addictive”, “Digital World”, complaciendo a los fans que cada vez entusiasmaban más con lo que veían. Al finalizar, el cantante Nils Molin agradeció al público argentino y preguntó si estábamos listos para lo que sería la siguiente canción, “1.000.000 Lightyears” del primer disco de los suecos que lleva el mismo nombre de la banda.

Luego de que el batero Morten Løwe Sørensen ajustara su máquina, Elize exclamó lo contentos que se sentían de tocar por primera vez en Argentina y destacó al bajista Johan Andreassen quien, a pesar de encontrarse con una pierna quebrada, desplegó toda su virtuosidad en el bajo y fue muy aplaudido por el público que le dio todo su apoyo para continuar la velada con el tema “Electroheart”. Luego, siguieron con “Amaranthine”, una balada que le costó bastante interpretar a la cantante debido a su estado de salud, notándose algunas desentonaciones, pero fue respaldada por la impetuosa voz de Nils Molin. La tranquilidad que había caracterizado este tema de repente se vió atropellada por las guturales voces de Henrik Englund en la canción “Fury”, uno de los mejores temas de su último disco, seguido de un solo de batería a cargo de Morten que duró un par de minutos y se robó todos los aplausos del público, para luego continuar con el tema “True”.

Eran las 20.40 hs aproximadamente y los suecos continuaron con la balada “Endlessly” pero, a los pocos segundos de empezar, la luz se cortó abruptamente y el Teatro Flores se encontró a oscuras provocando el estupor de la banda que, al instante, recibió el apoyo del público al ritmo de aplausos y ovaciones. En muestra de agradecimiento, ellos también tuvieron una actitud muy cálida hacia la audiencia y trataron de ponerle onda a la situación mientras esperaban que el inconveniente se solucionara. Efectivamente, a los segundos la luz volvió y retomaron el tema de cero, esta vez invitando a una fan a cantar junto a ellos en el escenario, en un gesto muy valiente por parte de la joven, quien recibió un tierno abrazo de la cantante.

El incidente de la luz quedó olvidado y Amaranthe hizo vibrar el Teatro Flores con su clásico “Call Out My Name”, seguido de otro de sus grandes temas, “Hunger”, llevándose consigo varios aplausos. Al finalizar, la banda abandonó el escenario y, a los pocos segundos, el bajista volvió acompañado de sus muletas y comenzó a bailar para el público al ritmo del clásico argentino “Olé Olé”, agradeciendo a la gente y expresando que era un placer enorme tocar en Argentina su último show de la gira por América del Sur. A los instantes, comenzó a sonar la poderosa batería de “That Song”, tema en el que se destacó el virtuoso solo de guitarra del fundador de la banda, Olof Mörck, seguido de “Boomerang”, “Drop Dead Cynical” y cerrando un gran recital con el tema “The Nexus”. Los chicos de Amaranthe agradecieron al público y se acercaron a este para una foto, recibiendo fuertes aplausos y ovaciones luego de la gran performance.

Aproximadamente a las 21.50, las luces se apagaron y DELAIN pisó fuerte el escenario en un comienzo con toda la energía abriendo el show con “Hands of Gold” de su último disco “Moonbathers”, seguido de “Go Away” incluido en el álbum lanzado en 2009, “April Rain”. Al finalizar, la encantadora cantante Charlotte Wessels saludó al público argentino, expresó lo bien que se sentía volver a nuestro país luego de 3 años de ausencia, y continuó con el tema “The Glory And The Scum” brillando con su poderosa voz. Luego, siguieron con “Suckerpunch”, tema elegido para un videoclip, el cual fue acompañado por los coros y las palmas del público emocionado por la visita de los holandeses, que agitaban sus largas cabelleras en un sincronizado headbang que llamaba la atención de los presentes.

 La noche continuó con “Get The Devil Out Of Me”, tema del tercer álbum de estudio de la banda titulado “We Are The Others”, seguido de “Army Of Dolls”, donde la agrupación desplegó toda su magia y enloqueció a los fans argentinos. Delain siguió rockeando con “The Hurricane” y, luego de una oscura intro, comenzó a tocar la joya “Here Come The Vultures” del álbum “The Human Contradiction” que se caracteriza por unos destacables arreglos de teclado a cargo de Martijn Westerholt, ex miembro de WITHIN TEMPTATION, provocando al final una lluvia de aplausos por parte del público. Al finalizar este tema, la banda se encontró con un par de problemas técnicos con la batería, por lo que pidieron disculpas al público y, mientras esperaba que se solucionen, hacían tiempo interactuando con los fans que, luego de una noche de varios traspiés, le puso toda la onda a la situación. Una vez solucionados los inconvenientes, continuaron con “Fire With Fire” donde se hicieron notar las guitarras de Merel Brechtold y Timo Somers junto al bajo de (prepárense porque tiene un nombre muy largo) Otto Schimmelpenninck van der Oije. Luego siguieron con “Danse Macabre”, otra de sus joyas incluidas en el último disco donde se destacó el baterista Joey de Boer en reemplazo de Ruben Israel, quien dejó la banda pocos meses atrás, logrando cubrir ese hueco con total eficacia.

Eran las 22.45 y Charlotte Wessels, lejos de quedarse sin pilas, continuó deleitando al público con “Not Enough” y un final soñado donde se lució con su inagotable voz, dando como resultado una fuerte ovación de los fanáticos de Delain. Luego, siguieron con dos de los temas más poderosos de la noche, “Mother Machine” y “Don’t Let Go”, donde Charlotte impresionó con su carisma y su enérgica voz saltando y recorriendo el escenario de un lugar a otro acompañada de la calidad instrumental que caracteriza a la banda.

La velada se estaba acercando a su fin y Delain le regaló a Argentina su anteúltima canción, “The Gathering”, donde las voces de Charlotte y Timo se combinaron para dar lugar a una melodía mágica y oscura, la cual fue altamente aclamada por el público. Finalmente, el último tema de la noche fue “We Are The Others”, que dió por concluido un excelente show por parte de la banda oriunda de Holanda, que supo cómo maravillar a sus fans argentinos y sin dudas fue la estrella de la noche.

En conclusión, Delain y Amaranthe protagonizaron en conjunto una noche llena de fuerza, cada banda con su estilo característico, pero siguiendo la línea del metal sinfónico. Ambas cautivaron a un Teatro Flores que, si bien no se encontraba lleno en su totalidad, parecía estarlo debido a la pasión tanto de las bandas como del público argentino que llenó los espacios vacíos, creando un clima de fiesta entre los presentes. Las dos agrupaciones sortearon con profesionalidad ciertas dificultades tanto propias como ajenas y, en consecuencia, recibieron la cálida respuesta de los fans que se cansaron de aplaudir y ovacionar, llevándose un lindo recuerdo a sus hogares y el anhelo de volver a presenciar otro show como este.
Delain+Amaranthe Argentina

Crónica: Agostina Barbenza
Fotografía: Juan K. Baracaldo


Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicar un comentario

Con tecnología de Blogger.