Foto: Fruitsamurai
Hammerfall 16 años después. A veces pasa el tiempo y uno no registra cuanto ha cambiado el estado de las cosas hasta que eventos como este le pegan en la cara con una nueva realidad. Hace mas de 15 años Hammerfall llegó a Perú en el momento mas auspicioso de su carrera para presentar su tercer disco; “Renegade” y desde entonces se creó una leyenda de ese show.

Conjeturas aparte, el recuerdo de quienes estuvimos ahí y quienes solo escucharon las anécdotas por terceros hablaban de un show inolvidable empañado por una producción improvisada. Se hablaba que la banda jamas volvería y con justa razón.

Sin embargo el tiempo cura todas las heridas y la banda sueca se volvió a presentar en Lima. Me parece importante resaltar el momento, de alguna manera similar al mencionado anteriormente, en el que se encuentra su carrera actualmente. Tras una seguidilla de discos previsibles e incluso experimentos fallidos; Hammerfall parece haber vuelto a la receta que le diera tanta popularidad, heavy metal tradicional. Simple pero efectivo. Pero bueno hablemos del show.

La organización del evento había tenido algunos problemas con su show previo (la cancelación de In flames & compañia) lo cuál ponía un poco en duda el exitoso retorno de la banda. Esta percepción lamentablemente se incrementó cuando a pesar de haber comunicado un horario de inicio del evento con anticipación (7:30pm) y siendo mas de las 10:30pm, la gente aún no ingresaba al local. Se respiraba tensión. Felizmente todo esto fue resuelto cuando minutos mas tarde se abrían las puertas con una novedad; el plato fuerte va primero.

Hammerfall tocaría primero para no comprometer el éxito del evento. No puedo dejar de sentir un poco de simpatía por los teloneros peruanos quienes seguramente se prepararon para este show y tuvieron que tocar finalmente frente a poco público. Pero siendo sinceros creo que fue la solución mas adecuada y la decisión habla de una buena reacción de la producción.

Al ingresar al local el imponente escenario con la tela de fondo ya anunciaba un buen show con producción a la altura de la expectativa de los asistentes.Anécdota aparte fue el toparme con Rüdiger Dreffein, mas conocido con AC. Actual tour manager de Hammerfall y a quien conocí en su primera visita a Lima. Se sorprendió que lo reconociera y conversamos brevemente sobre ese show y sobre su paso como baterista en Running Wild y Lacrimosa. Él es actualmente uno de los accionistas de Nine Lives entertainment una de las empresas de management mas longevas del genero power metal y que maneja a Avantasia, Hammerfall, Edguy, Gammaray y muchos otros.  Le noté un semblante distinto (menos preocupado) al de hace tantos años. El show estaba por empezar.

El lugar no estaba abarrotado pero si había mucho público. En su mayoría chicos que crecieron con el power metal y que vivían de un recuerdo ajeno que esta noche reemplazarían por uno propio

La banda entró un poco fría a mi parecer con un muy buen tema de sus últimos años Hector’s Hymn. La respuesta del público fue muy cálida y tras un par de canciones sin descanso los suecos se contagiaron de la energía local y brillaron sobre el escenario. Una muy buena selección de lo mas reciente y lo clásico retumbó la noche de diciembre en el C.C Festiva. La efusividad del público fue notoría sobretodo en los temas de los primeros 4 discos. Canciones como “Riders of the Storm”, “Blood Bound” y sobre todo “Renegade” se corearon con mucha emoción. Vi caras de absoluta felicidad y alegría. Por fin Hammerfall tocaba en Lima y para la mayoría era la primera vez. Joacim Cans no es necesariamente el frontman mas carismático del Metal pero sabe darse el tiempo para establecer una comunicación con la audiencia para mantener los ánimos arriba entre tema y tema. Acercándonos al tercer cuarto del show, un medley (o popurrí como le quieras decir) de su primer disco inyectó nueva energía en el delirante público que ya sentía en sus gargantas el desgaste de corear éxito tras éxito. La banda se ha mantenido consistente en su propuesta en vivo. Recuerdo haber sentido la misma contundencia y genuino amor por el heavy metal por parte de Oskar Dronjak quien en Lima volvió a dar todo esta vez acompañado de Pontus Norgren en las guitarras. La banda disfruta en el escenario y se nota.

Tras una breve pausa para tomar un poco de aire y habiendo hecha una presentación de los miembros de la banda, vendría el tramo final del concierto. “Hammer high” y “Bushido” no son necesariamente mis canciones favoritas pero hay algo especial en el heavy metal en vivo que le da un sabor especial y amplifica estos temas.

El final sería con “Hearts on Fire”, el tema cuyo video los llevara su punto mas alto de popularidad en Europa y con el que suelen cerrar sus shows. La gente estaba extasiada. La banda también. La sensación de haber participado de un evento memorable nos quedo a todos.No mas pensar en que Hammerfall tiene a Lima en una lista negra. El recuerdo fresco es de una unidad entre banda y público.

El público se empezó a retirar mientras las bandas peruanas se preparaban para tocar para un público mas reducido. Su performance no la puedo contar pues no me quede valgan verdades, sin embargo espero haya oportunidad para volverles a ver muy pronto. Hammerfall regresó para borrar un recuerdo idealizado por muchos y renegado por tantos otros. Lo cierto es que el show fue buenisimo y la promesa de volver augura una pronta visita. Como dije inicialmente uno no se da cuenta veces cuanto han cambiado las cosas. El Perú hace 16 años era totalmente distinto, un show de Hammerfall era entonces un lunar en medio de una cartelera árida de shows de heavy metal. Hoy en día podemos decir que cada vez mas vemos shows de calidad con bandas para todos los gustos y producción acorde. Quienes entonces participamos sea como espectadores o incluso como participantes hemos visto crecer la escena metal y esperamos que siga creciendo. Gran show


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