PH: Martin Darksoul

El 1ro de diciembre se dio el cierre del año para Lörihen, una de las bandas de power metal con mayor trayectoria de la escena local. Pero no sólo fue el último recital de 2017 para la banda de Buenos Aires, sino que también fue el último recital, como integrante de la misma, del guitarrista Julián Barrett, quien prestó sus servicios en las seis cuerdas desde el 2001. Por este motivo, la fecha en el Roxy de Niceto Vega 5542 fue armada para que fuera una fiesta de despedida acorde a alguien tan importante en la historia del grupo.

A las 19.30hs., en punto, Argan salió al escenario para dar comienzo a la noche. El sexteto se despachó con media hora exacta de canciones próximas a editarse en EP en el 2018, como “Sombras” y la pesada “Veneno Rojo”, y algunos covers (entre ellos “Runaway” de Bon Jovi). Con un sonido que apeló más al volumen y potencia que a la claridad individual de cada instrumento, este grupo de power metal cumplió más que bien con la tarea de abrir la fecha, aprovechando para promocionar su recital del 16 de diciembre en La Colorada y cerrando con una explosiva versión de “Highway Star”, de Deep Purple.

Lo de Sinónimo (segunda y última banda telonera), se dio en circunstancias bastante particulares. Javier Muñoz, cantante de la banda, se encuentra internado por un problema de salud y el resto del grupo se presentó sin él, optando por usar una pista de audio para las voces. No ver a nadie cantando pero sí escuchar las voces fue bastante extraño, aunque la banda hizo todo lo posible para que todo lo demás fuera por los carriles esperados. Canciones como “Esclavo de un misterio”, “Como un animal” y “Amordazado al miedo” dejaron un saldo positivo. Desde ya se le desea a Muñoz una pronta recuperación para tener a la mejor versión de Sinónimo de vuelta en el escenario.

Apenas pasadas las 21:00, el telón se abrió. Pero no fue para comenzar la presentación de la banda principal. Luego de mostrar un cartel conmemorativo por los soldados del submarino ARA San Juan, se pasó un video donde miembros de la banda y allegados le mandaron sus saludos a Julián Barrett, contando los recuerdos y las enseñanzas acumuladas en sus años en la banda.
Después de acomodar los instrumentos y de hacer la prueba de sonido, el telón se abrió de nuevo para dar paso a la última presentación de Lörihen con Julián Barrett, que comenzó a las 21:15 con “Bajo La Cruz”. Con un volumen muy alto, siguieron su presentación con “Presa Fácil” y “Extraños Signos”, sonando extremadamente ajustada y con Barrett dejando todo en las seis cuerdas.

Luego de esa seguidilla, fue momento de presentar al primer invitado, con la adición de Andrés Blanco (integrante de Crytical y quien también tocó junto a Argan en el comienzo de la fecha), en los teclados, dando comienzo a “Cuando tus brazos caen”. Para “Aún sigo latiendo” se sumó el guitarrista Ezequiel Catalano, reemplazante de Barrett y quien completó una formación con tres guitarras al frente. Y después de “Muro del silencio”, se agregaría otro invitado más: Javier Barrozo. Miembro fundador del grupo y cantante entre 1996 y 2006, elevó a ocho la cantidad de músicos arriba del escenario y junto al actual vocalista Lucas Gerardo, se repartieron la interpretación de “Guerra Santa”, canción de su tercer disco que había sido pedida de manera muy insistente por el público, que vio satisfechas sus demandas.

Con motivo del reciente EP acústico “Fuego y Madera”, se dio inicio a una sección con sólo guitarra criolla, voz y teclados, que ya se había hecho cuando el grupo abrió para Helloween, en el Luna Park. Aunque “El Secreto Más Perverso” tuvo un comienzo un tanto accidentado por la falta de retorno de guitarra, el arreglo de eso y un nuevo arranque demostraron el buen manejo de estas canciones por fuera de la distorsión metalera. Después de anunciar que Lörihen se está preparando para editar nuevo disco en 2018, se dio una versión acústica de “Sólo tus ojos”.
La vuelta a la electricidad se dio con “El último eclipse”, de nuevo junto a Barrozo en voces, que también cantó “Realidad Virtual”. “Cenizas del dolor”, tema a ser incluido en el nuevo álbum, debutó en vivo y tuvo a la banda mostrando su apoyo al movimiento del “Ni Una Menos”, acorde con el tema de la canción.

Durante “Cadenas de la perversión” hubo un problema con la línea de los instrumentos, algo que se solucionó ya para dar inicio a “Traidor”. Y ya para finalizar sonaron las primeras notas de “Enter Sandman”, lo que comenzó un medley en el que se mezclaron el clásico de Metallica, “Symphony of Destruction” de Megadeth y “Highway To Hell” de AC/DC, para terminar cerrando todo con una tremenda versión de “Vida Eterna”, que tuvo un final con papelitos, reparto de púas (ya de antes, la poca habilidad de Barrett para tirar púas al público había sido motivo de bromas) y fotos con la gente, mientras de fondo comenzaba a sonar la versión de Frank Sinatra del clásico “Fly Me To The Moon”.

Aunque la salida de uno de los músicos históricos de una banda siempre traiga dudas, el 1 de diciembre la banda arriba del escenario se mostró sólida en todos los aspectos. Como dijeron los mismos músicos, la salida de Julián Barrett tiene que ver como el inicio de una nueva etapa y el anuncio del nuevo trabajo de la banda demuestra que esta idea de “nueva vida” dentro del grupo, no se trata para nada de promesas vacías.

Crónica: Martín Cirillo
Fotografía: Martín Darksoul 

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