El futuro con Morbid Angel era incierto, ante la salida de David Vincent, la icónica banda de Death Metal tenía en ascuas a los fanáticos que esperaban saber que ocurriría con los autores de “Altars Of Madness  y “Domination”.
Como traído desde el infierno llego Steve Tucker, ex vocalista de la banda, que retomaría el camino con el conjunto y que los ayudaría a volver al sonido más clásico luego de un cuestionado último disco.
Kingdom Disdained” es el nombre de la placa que trae de regreso a Morbid Angel y ha sido catalogado como uno de los mejores trabajos del año y de la banda, pero ¿Qué tan así es? Revisemos track by track este potente álbum.
Comienza la masacre con “Piles Of Little Arms”, un inicio fuerte y que viene a mostrar desde el inicio que acá no se viene a experimentar y que el sonido viene esta vez a cargo de Steve Tucker. Rápido y muy técnico, esa es la esencia del primer single que nos trae Morbid Angel.D.E.A.D.” trae los riffs y tempos que pueden recordar a ese clásico debut con “Altars Of Madness”, una idea que combinan con demoledores fraseos en la guitarra dignos para el headbang.
Garden Of Disdain”, tiene a Scott Fuller demoliendo tus tímpanos con un bestial blast beat y que luego es potenciado por la grave voz de Tucker. Una canción que no ofrece grandes variante, pero ayuda a mantenerte pegado a los parlantes.  The Righteous Voice” es un track demoledor y que sin duda dejará satisfechos a los fanáticos. Sin embargo, su tardío comienzo y continuidad con la pista anterior dejan un sabor agridulce, en lo que podría haber sido una de las más potentes entregas del disco.
Tomando un poco de la percusión del criticado “Illud Divinum Insanus” comienza “Architect And Iconlast”. Una entrega de batería muy marcada  y que evoluciona con el pasar de los segundos en una pieza técnica y de gran calidad de Death Metal. Un repunte que continua con la violencia de “Paradigms Warped”, sencillo que es bien guiado por la guitarra de Trey Azagthoth y que deja un espacio a cada músico en un gran balance a la hora de que cada uno muestre lo mejor de su arsenal.
The Pilars Crumbling”, es un sencillo que lleva el Death de Morbid Angel a un terreno muy técnico y que suena espectacular. Un aire fresco a la banda y que no le hace perder el toque de discos clásicos como “Domination” o “Blessed Are The Sick”. Pero de la técnica volvemos al estilo más típico de los norteamericanos, con un blast beat y doble pedal al máximo en “For No Master”, que hace a la banda volver a sus primeros años, donde la agresividad era la clave del éxito.
Con un fuerte beat (no electrónico) comienza  Declaring New War (Secret Hell)”, una canción ideal para el headbang y que, pese a tener una estructura lineal y sin mucho cambio, resulta ser una excelente pieza de variedad en el disco, complementada con un gran solo de Azagthoth al cierre.  From The Hand Of Kings”, mantiene la idea del headbang, pero acompañado del clásico estilo Death que ha acompañado a la banda por años. Un último golpe antes del cierre a manos de  The Fall Of Idols”.
La espera por este disco ha sido mucha, y luego de la salida de David Vincent se veía un oscuro futuro para Morbid Angel. Por suerte, los norteamericanos encontraron su rumbo tras experimentar con “Illud Divinum Insanus”.
Kingdom Disdained” es un trabajo que muestra experiencia, un Morbid Angel que retoma las buenas ideas de sus primeros discos y que aprendió de lo bueno y malo de su último proyecto. Sin embargo, ¿es lo mejor de la banda?
Creo que la espera del disco hace que cualquier fanático quede más que satisfecho con este trabajo, me incluyo. Sin embargo, hay uno que otro detalle o punto flojo en el disco. No es un diez de diez, pero si es un primer inicio para demostrar que Morbid Angel está de regreso y con un excelente trabajo, que se logra posicionar dentro de los mejores proyectos de la banda. Confío en que los norteamericanos aun tienen algo mucho mejor y más violento que ofrecer.
Reseña realizada por Felipe Pino Guerrero



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