El pasado sábado 3 de febrero, la banda pionera del metal bizarro argentino, Asspera, se presentó en el Teatro Vorterix de la Ciudad de Buenos Aires, recinto ubicado en el barrio de Colegiales. Este fue el primer ritual del año para la agrupación, evento esperadísimo por todos los fanáticos.

Las puertas del teatro se abrieron a las 19:00hs y de temprano podía distinguirse como de distintas líneas de colectivos iban descendiendo los Assperianos para acercarse a esta fiesta inminente. Mientras los más ansiosos iban ingresando al teatro para obtener una buena ubicación, otros se quedaban afuera tomando algo, esperando a que el metal comenzase a resonar dentro de las paredes del Vorterix.

Además de la atracción principal de la jornada, los asistentes a esta fecha tuvieron la posibilidad de disfrutar del gran show de una banda que se halla en un estado de crecimiento exponencial. Pasadas las 19:40hs, se corrió el telón y salió a escena Blindado. El conjunto dio comienzo a su set con las canciones “Justicia” y “Que se vayan todos”, tracks extraídos de su cuarto y último disco de estudio titulado “Argentina despierta”.  

Acto seguido, la banda agradeció a todos por hacer el aguante desde temprano y continuó con uno de sus mayores clásicos. La potente y sentimental “Buenos Aires”, provocó que todos los allí presentes coreasen a pleno los estribillos de este corte. Para continuar con este Heavy Tribunero que bien sabe hacer la banda, “Argentina” fue el tema encargado de suceder a esta última canción, corte que cuenta con una inmensa cantidad de melodía y coros. Ambos atributos fueron replicados a la par por la audiencia, factor que enriqueció mucho la canción en el vivo. Los siguientes temas fueron “Pappo está vivo”, con un fragmento del tema del carpo “Desconfío” para el final de la canción, y “No te das cuenta”, otro clásico de la banda extraído del disco “Con todo el alma”. 

Ya llegando al final de su presentación, Blindado presentó la última canción de su más reciente placa discográfica. De esta manera, pasó el tema “Que lo parió”. Para despedirse de todos, la banda atacó con “Distorsión”. Llegando al final de la canción, el público se dividió en dos, y el cantante Adrián Avanzato le pidió a cada una de estas dos mitades que gritase a viva voz la palabra “distorsión”. Después de hacerlo diversas veces por separado, estas dos mitades se unieron y, junto a la banda, convirtieron el título de la canción en el grito de batalla para despedir la gran presentación de Blindado.

El reloj marcaba las 20:30hs y, si bien ya había mucha gente dentro del teatro, faltaban muchos fanáticos por ingresar aún. A medida que pasaban los minutos, la gente se iba levantando e iba alistándose para poguear a toda máquina. Los cánticos comenzaban a hacerse presentes en el Vorterix, pasando por las clásicas canciones de aliento hasta himnos de la banda como “Partiendo cabezas”, o el reconocido jingle de la marca Marolio. Siendo aproximadamente las 20:55hs, comenzaron a escucharse unas voces en off, anunciando de manera muy cómica y bizarra que el recital estaba a punto de comenzar. Pasadas las 21:00hs, comenzó una cuenta regresiva, la cual dio a entender que el ritual estaba a punto de comenzar.

Momentos después de terminada esta cuenta atrás, bajaron todas las luces y comenzó a sonar la canción “Viaje al centro de la verga”. El pogo comenzó a darse en el círculo central del recinto y la euforia Assperiana ya se sentía en el ambiente. Pasadas las primeras vueltas de riff, se corrió el telón, revelando a todos los integrantes de la agrupación. Para este primer tema, todos los miembros de Asspera tocaron con unas túnicas puestas, simulando una especie de ritual llevado a lo literal. Una vez finalizado este tema, Richar Asspero saludó a todos los fanáticos, agradeciéndoles a todos por estar presentes en el primer recital de la “A” del 2018. Para secundar esta primera canción de la noche, llegó un doblete del disco “Hijo de puta”. Primero pasó el tema “Berrinche y cuenta nueva”, con un estribillo muy coreado por los fanáticos, así como el resto de la canción. 

El segundo tema de esta dupla, fue la muy bizarra “Calzón quitado”, tema que, si bien no califica como rareza, no suele aparecer en la mayoría de recitales de la agrupación. La primera perla de la noche, fue la atípica “Chamuyos”, canción que la banda había anticipado por Facebook para este ritual. Este fue el primer tema con el Rubio Salvaje en la guitarra, personaje cuya participación en los escenarios viene aumentando cada vez más.

Después de esta primera tanda de canciones, le tocó el turno al primer tema de “La concha de dio$” de la velada. De esta manera, pasó la canción “Tarifazo”, con un público sumamente eufórico, que coreó a los cuatro vientos cada uno de los versos del tema. Momento de que el Rubio Salvaje volviese a adoptar el rol de guitarrista para la canción “Me Cago”. Para la ejecución de este tema, Richar se puso una tapa de inodoro en la cabeza, explicitando aún más el bizarro mensaje de esta canción. Además de ser un ritual de rarezas, la banda había prometido con anterioridad deleitar a los fanáticos con los clásicos de siempre. El tema “Si ya se!” fue un claro ejemplo de  esto. Con el Dino Garca alistado para los coros, el Vorterix estalló con esta tormenta metalera de riffs y letras excéntricas. Un tema que retrató a la perfección el calor que se estaba viviendo en el teatro fue “La concha de dio$”, canción que habla de las altas temperaturas que los argentinos tenemos que soportar en esta época del año. 
Pasó otro tema del “Bizarra actitud de seguir con vida” de la mano de “El último amigo que me queda”, una canción concreta y concisa que va rápidamente al grano, con un mensaje muy singular.
“Muchos nos piden que toquemos esta canción así que les voy a dar el pie para que arranquen ustedes”, dijo Richar, “MAROLIOO…” Acto seguido, el público comenzó a cantar, de principio a fin, el jingle de esta reconocida marca. Cuando terminó de cantar la audiencia, la banda volvió al escenario y empezó a interpretar su reversión de esta canción. Para esta ejecución, Richar se calzó un disfraz de Marolio, lo cual causó un mayor impacto en el público.

Si hay algo que distingue mucho a los recitales de Asspera, es la puesta en escena que la banda propone. Además del excelente show de luces que pudo disfrutarse durante todo el show, para el tema “La del Diego”, subió una persona disfrazada de Maradona al escenario. Para el final de la canción, Maradona levantó la copa del mundo y se retiró del escenario. Después de esta canción, llegó uno de los momentos más esperados de la jornada. Richar pidió al público que comenzará a dar la vuelta olímpica al Vorterix. La gente, sabiendo lo que se venía, respondió con efectividad al petitorio del cantante, y comenzó a correr formando una vorágine en el centro del campo. A la par de este circle pit, comenzó a sonar el riff de “Gambeta”. Con estrofas y secciones instrumentales thrasheras, el pogo únicamente cesó en los estribillos, para que la gente cantase las emblemáticas líneas de este himno Assperiano.

Llegó un combo del más reciente trabajo discográfico de la banda. De esta manera, pasaron “El cazita” y “Tranca palanca”. Para ambas canciones, la banda contó con “El Cazita”, detrás de las seis cuerdas, personaje interpretado por Leo Asspero, personalidad encargada de personificar al mítico Rubio Salvaje.  

Una canción muy especial para los fanáticos fue “El ritual del pueblo”, tema que habla de la felicidad y la euforia que sienten los fanáticos al acercarse a presenciar un ritual, dispuestos a saltar y cantar al ritmo de la “A”. La banda continuó con el tema “Quilombo en puerta”, otro tema no tan habitual dentro de los repertorios de la agrupación, pero que también fue muy apreciado por todos.

Algo muy extraño fue escuchar solo una canción del álbum “Cada vez más pelotudos”. El único track extraído de este álbum para este repertorio fue “El peaje más caro del mundo”, canción con un excelente solo de Rockardo Asspero y una gran participación de la audiencia. A continuación, llegó el momento de escuchar uno de los clásicos más clásicos del grupo, valga la redundancia. “Partiendo cabezas” empezó a sonar en el teatro, canción que partió los cráneos de todos los seguidores de la banda, figurativamente. Después de una de las canciones más cantadas de la noche, Richar se retiró del escenario, cediéndole el centro del escenario al bajista, 3,14 Jota.

Con el señor 3,14 al micrófono, la banda realizó el último tema de “La concha de dio$” de la noche. “Nube negra”, fue interpretada con una particularidad. A diferencia del álbum, donde la canción está en formato acústico, la banda interpretó una versión punk de la canción, para que todos saltasen al compás de este contundente ritmo.

Antes de retirarse del escenario, la banda interpretó dos covers. Primero paso la reversión de “Violeta”, tema del cumbiero argentino Alcides, para luego engancharlo con el cover de Pocho la Pantera, “El hijo de cuca”. Una vez finalizadas estas dos canciones, la banda se despidió del público y dejó el escenario en soledad.

Poco tardó la banda en retornar y lo hizo con varias sorpresas. Lo primero que hicieron fue anunciar fechas en zona sur y zona oeste, además de recordarles a todos la fecha de Asspera en el festival Cosquin Rock. También comunicaron que este 2018, iban a celebrar los diez años de Asspera en los escenarios, y que el 8/8/2018, celebrarían esto de manera especial. Sin embargo, la última sorpresa de la noche estaba por llegar. Para el siguiente tema, Asspera introdujo a Metal Warrior, reconocido youtuber argentino que desarrolló la aplicación y los juegos de la banda. Richar se retiró del escenario y, Metal Warrior juntó a su compañero del grupo Kokoro Yu Yugami, interpretaron la canción “Hijo de Puta” junto a la banda. Fue algo muy emotivo tanto para la gente como para la banda. Al finalizar el tema, Metal Warrior agradeció a la banda y aseguró haber cumplido un sueño.
Después de este momento tan especial, la banda agradeció infinitamente a todos por asistir al primer ritual del 2018. Para despedirse de un Teatro Vorterix más que conforme y agradecido, la banda cerró la noche con la clásica “Pogo al Corazón”. Una vez finalizada la canción, la banda puso punto y final a su repertorio, dando un cierre espectacular a este “Ritual del Vergano”.

Después de un gran 2017 y con un nuevo disco bajo el brazo, Asspera dio una magnificente bienvenida al 2018 con un recital que superó las expectativas de todos. Con un Vorterix colmado hasta las muelas, la banda dejó su huella bizarra una vez más en los corazones de todos los Assperianos que, por más cansados y exhaustos que estuviesen, salieron del recinto con una sonrisa dibujada en el rostro, contentos de haber vivido semejante experiencia. Un excelente comienzo de año para una de las bandas más convocantes y únicas de la escena metalera en Argentina.

CrónicaFEDERICO SOLARI


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