El público chileno tuvo una sobredosis de metal el sábado 17 de febrero, en una jornada un tanto calurosa, los santiaguinos supieron disfrutar de alrededor de 10 horas de su música preferida, por parte de bandas de la escena nacional e internacional. Los fanáticos llegaron poco a poco, el público aún era escaso en la Arena Recoleta (ubicada en la comuna del mismo nombre en la capital chilena) cuando se dio comienzo a esta cita.
Los nacionales Enforcer abrieron los fuegos de este festival a las 14:33, mientras el sol caía implacable sobre el recinto capitalino. La banda local brindó un trash metal de estructura simple, pero cargado de gran actitud. Los asistentes observaban de manera paciente, pero parecían disfrutar de canciones como “Destructive Reaction” y “Ritual of destruction”. Lamentablemente el grupo tuvo unas complicaciones con la guitarra principal, pero el hombre al ver que esta no funcionaba, se bajó del escenario y apoyó a su banda como un fan más.
Brasil dijo presente en esta parrilla de artistas con Power From Hell, el trío que debutaba en suelo chileno, sonó de una manera bastante limpia y clara, pero eso no significó menos potencia y brutalidad en sus 43 minutos de show. Ejemplo de esto fueron “Calígula” (de su primer álbum “The True Metal”), “Suicide Metal” (de “Sadismo”, su segundo trabajo) y la homónima “Power From Hell”, canción responsable del primer mosh.
El calor aún no daba tregua en Santiago para cuando llegó el turno de Death Living, el cuarteto de Curicó se presentó por sólo 29 minutos, pero el grupo supo llamar la atención gracias a su llamativo aspecto y puesta en escena, con su cantante “vomitando sangre” y el bajista con maquillaje blanco. Los nacionales aprovecharon el poco tiempo al máximo tocando temas como “Aquí habla el espíritu del diablo” y “Sangrienta luna” casi sin pausas.
Ya habían pasado apenas dos horas de espectáculo cuando los oriundos de Puerto Montt Horrifying subieron al escenario. La banda hace honor a su nombre y con su sólida propuesta de un Death Metal a toda velocidad, los espectadores muy animados comienzan a hacer volar algunas latas de cerveza, mientras la banda por su parte hace pausas para beber entre canciones, donde “Psychopatic Behaviour” fue una de las que más destacó de su repertorio.
El siguiente número es de aquellos que se clasifican como “sólo para gente con oídos de acero”, puesto que el Black Metal de los nacionales Kratherion posee un sonido bastante crudo cargado de brutalidad. En cuanto a su vestimenta, el vocalista colgaba una cruz al revés y el bajista portaba una máscara de cuero que le cubría todo el rostro. Nuevamente se hicieron presentes las complicaciones en la sección de la guitarra líder, pero esto no provocó grandes inconvenientes al grupo que interpretó cortes como “Serpentherion” y “Alma envenenada”.
Los parches, las chaquetas, las zapatillas blancas y los jeans llegan a la Arena Recoleta de la mano de Massive Power. La agrupación de la comuna de Maipú marcó un punto alto en esta edición del festival debido a su buen desempeño, virtuosismo, actitud metalera, y un destacable groove en canciones como “Political Class” y “Force”. Desafortunadamente el sonido se cortó por unos segundos, pero al reanudarse el espectáculo, el quinteto continuó tocando con aún más fuerza.
La escena paraguaya se vio representada por el trash de Violent Attack. El cuarteto hizo un gran debut en Chile y se mostró agradecido con sus fanáticos en esta parte del continente, e incluso se tomaron la molestia de aprender palabras típicas, que consistían básicamente en improperios. La banda de Asunción interpretó canciones como “The Final Massacre”, “Chainsaw Slaughter”, “Violent Attack” mientras el público ya empezaba a llenar el lugar.
Cuando eran las 21:06, el cielo ya se oscurecía, y es aquí donde comienza el primero de los platos fuertes de esta velada. Desde Suecia, Merciless generaría una diferencia abrumante con respecto a los números anteriores ya que generó un completo caos y desenfreno entre los asistentes, incluyendo una bengala en medio del show. En el plano sonoro estuvo todo bien salvo por dos cortes de energía, pero los suecos continuaron su show de manera muy profesional pese a las complicaciones. La banda presentó lo mejor de su repertorio que por supuesto incluyo “Pure Hate”, “The Awakening”, y “Cleansed by Fire”.
Las leyendas underground Whiplash aparecieron a las 22:25 con un altísimo volumen y un estupendo despliegue escénico, algo totalmente arrollador. Lo que más resaltó en esta impecable performance fue la cercanía de los comandados por Tony Portaro (guitarra y voz) con sus seguidores, los cuales lo recibieron con todo gusto al momento en que el frontman se lanza al público. “Power Trashing Death”, “Sword Meet Skull, Skull Meet Sword”, y “Spit on your Grave” fueron parte de un arrollador setlist.
Ya llegaba el momento de dar por finalizada la segunda edición de Enemies Of The Cross, el encargado sería el mítico guitarrista y cantante Frank Blackfire (Actual Sodom y Ex Kreator) quien proporcionó una demostración de lo que es el trash en su máximo esplendor con unos solos fenomenales y unos músicos tremendos que se dedicaron a improvisar mientras el nacido en Essen tenía problemas técnicos en la amplificación. El músico presentó canciones de su paso por las bandas alemanas y también de su único trabajo solista, tales como “Insane Human Race”, “Remember The Fallen”, y “People Of The Lie” para cerrar una exitosa jornada a las 0:59 del día siguiente.
En síntesis, se trató de una jornada maratónica en que las bandas y el público presente dieron lo mejor de sí y desataron toda su energía disfrutando de una sobredosis del mejor metal en su faceta más underground, que a pesar de las fallas técnicas, las bandas supieron sobreponerse rápidamente y retomar la potencia de sus performances como si nada pasara, mostrando un desempeño y profesionalismo formidable. Probablemente, todo esto generará que la próxima edición sea aún más exitosa en cuanto a la parrilla de artistas y el número de asistentes, ya que estos desean más instancias dedicadas exclusivamente al buen metal.
Cabe mencionar que a la mitad del festival, los convocados pudieron presenciar una representación de una batalla de vikingos con espadas y hachas, lo que pareció tener una positiva impresión en la Arena Recoleta. Todo esto con motivo de promocionar Evil Confrontation Festival, que se celebrará entre el 18 y 20 de mayo de este año, una nueva cita para los amantes del metal extremo en Chile.
Reseña de Iván "Tofo" Bertolotto
Fotografía de Felipe "Wolf" Pino


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