Foto: difusión


Todos tenemos un ídolo en esta vida. A alguien a quien admirar por su trabajo y sus acciones. En el caso del bajista de Metallica, Robert Trujillo es Ozzy Osbourne y cuando lo conoció no fue el mejor momento, porque ya saben, el príncipe de las tinieblas siempre hace cosas insensatas.

"Era 1991 y estaba con mi banda Infectious Grooves grabando nuestro primer disco en un genial estudio llamado Sevonshire studios. En el cuarto contiguo estaba mi héroe Ozzy Osbourne. Una noche escuchamos un altercado en inglés británico. Fuimos a ver y vimos unas piernas con unas botas. Ozzy mordió las botas. Ella estaba furiosa y yo estaba como éste es mi héroe".



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