El pasado domingo 04 de Marzo EPICA demostró, una vez más, el gran acierto de Mark Jansen allá por el año 2002 cuando decidió nombrar de esta manera a la banda tras su salida de After Forever, ya que no podríamos describir con otro término este fenómeno. Con un estilo que fue mutando a lo largo de los años hasta convertirse en una especie de death metal sinfónico, los holandeses nos regalaron un show de casi dos horas en un Teatro Flores que se encontraba al máximo de capacidad con la presencia de los fanáticos que esperaron tres años para la vuelta de los europeos a nuestro país.
Las puertas del recinto se abrieron aproximadamente a las 19hs y el Teatro comenzó a llenarse de a poco, sorprendiendo la gran fila que había para los que, por h o por b, decidieron a último momento adquirir la entrada. Fue una jornada realmente calurosa, sobre todo en el interior del Teatro, pero esto no detuvo el entusiasmo y la energía tanto de la banda como de los fans.

Minutos antes de las 20 hs, los motores de la noche comenzaron a calentarse con Dark Side, primer tema interpretado por la banda argentina BOUDIKA, formada por las voces líricas de Evelina Giusti, las voces guturales y la guitarra de Mariano Colle, Santiago Ibarra también en guitarra, Julio Andrés Gómez en bajo y Julio Díaz en batería. Con un gran arranque en el que se llevaron muchos aplausos, los chicos continuaron con Breathless Lullaby, uno de sus temas nuevos, y luego nos sorprendieron con Nemo, cover de uno de los clásicos de NIGHTWISH, que enloqueció al público. También, nos regalaron un cover de la canción Wishmaster que nos voló la cabeza. Otros de sus temas propios que sonaron fueron Mother Of Dragons, Mr. Hyde y Forgotten Hope. BOUDIKA cerró un gran show a las 20:30 hs con el cover del temón de NIGHTWISH Yours is an empty hope, una canción ambiciosa que la banda fue capaz de interpretar de manera prolija agregándole su impronta.

 A las 21 hs con el Teatro Flores completamente lleno, la espera cesó, las luces se apagaron y comenzó a sonar Eidola, la intro del disco “The Holographic Principle”, que abrió paso a la entrada de EPICA al escenario para arrancar este ritual sinfónico con Edge of the Blade, un tema muy movido y enérgico que fue interpretado de la misma forma por los holandeses, quienes se veían muy contentos de volver a nuestro país. Sin ningún descanso, EPICA siguió con Sensorium, clásico de su primer disco de estudio, “The Phantom Agony”. Estos dos temas consecutivos dieron cuenta de la positiva metamorfosis experimentada por la banda desde su origen hasta lo que es hoy en día en cuanto a su estilo, manteniendo siempre esa esencia y frescura que los caracteriza. Al finalizar, los aplausos sobraron y Mark Jansen (guitarrista, vocalista y fundador) saludó al público argentino y agradeció su presencia, continuando la velada con Fight Your Demons, el potente tema de su reciente EP, “The Solace System”, que vio la luz en menos de un año de haber lanzado “The Holographic Principle”. El EP cuenta con 6 canciones que no entraron en aquel disco de estudio, por lo que decidieron incluirlas en éste, denotando el arduo y gran trabajo que hizo la banda durante los últimos años.

El cuarto tema de la noche fue The Essence of Silence, una de las mejores canciones del álbum del 2014 “The Quantum Enigma” y, para ese entonces, la carismática vocalista Simone Simons comenzó a lanzar botellas de agua al público en un amable acto para los fans ya que el calor en el lugar resultaba verdaderamente agobiante. Luego, retomaron la línea de “The Holographic Principle” y continuaron con Ascension – Dream State Armageddon enlazado a Dancing in a Hurricane, una de las piezas más elaboradas del último disco donde podemos encontrar melodías estilo medio oriente (del cual Mark Jansen tiene una especie de devoción que data desde After Forever). Y si hablamos de cosas elaboradas, EPICA decidió redoblar la apuesta y continuar la noche con el tema The Holographic Principle – A Profund Understanding Of Reality, donde podemos encontrar un poco más de 11 minutos de pura ambición y complejidad musical. La canción arrancó con un solo por parte del tecladista Coen Janssen, quien tuvo un lugar protagónico durante la noche ya que recorrió todo el escenario gracias a su teclado móvil que le permitió interactuar más con el público y con los demás integrantes.

Pasados 45 minutos del comienzo de recital, fue el momento de asomarse del mayor clásico de la banda, el tema con el cual todos los fanáticos de EPICA nos terminamos de enamorar: Cry For The Moon, en el cual Simone Simons se lució con su espléndida voz mientras acercaba el micrófono al público para que la acompañara. El tema finalizó con los miembros del grupo apuntando hacia el batero Ariën Van Weesenbeek, quien desplegó su magia con tremendo solo de batería llevándose una avalancha de aplausos.

Los holandeses continuaron con Unchain Utopia, un tema super pesado que en el medio encuentra sus minutos de calma gracias a la dulce voz de Simone y, siguiendo esta línea, continuaron con Once Upon a Nightmare, una hermosa balada en la que la colorada desplegó todo su encanto e hipnotizó al público. Luego de los aplausos, Coen nos regaló la versión clásica de nuestro Olé-Olé y, en muestra de agradecimiento, el público suplantó el cántico original por “Pela…Pela”. Otro de los músicos que se destacó fue Isaac Delahaye, quien además ayudó a interpretar vocalmente Dancing in a Hurricane y saludó con buena onda a los fans, haciéndoles un extraño pedido: que digan la palabra “Che” (sí, para ellos nuestra expresión es toda una rareza). Quien tuvo poca interacción con el público fue el bajista Rob Van Der Loo, pero de todas formas se mostró entusiasmado durante todo el show y sin dudas se hizo notar con su fuerte presencia, recibiendo también cánticos por parte de los fans.

Minutos pasaban de las 22hs y EPICA sorprendió a todos con un encore de ensueño: primero, comenzó a sonar el clásico Sancta Terra de su tercer disco de estudio, “The Divine Conspiracy” donde los seis integrantes se sincronizaron para dar lugar a un tremendo headbang en el principio de la canción que resultaba un espectáculo aparte. Luego, continuaron con la línea holográfica y abrieron paso a Beyond the Matrix, un tema que fue muy disfrutado por el público que saltaba al ritmo del estribillo y que si no se te pega en la primera escucha es porque te olvidaste de apretar play. Ahora sí, el final de este show fue realmente alucinante: cerca de las 22:30 hs comenzó a  sonar la intro de, nada más ni nada menos, que Consign To Oblivion, uno de los temas más complejos y rebuscados que encontraremos en la discografía de la banda (más precisamente en el álbum que lleva el mismo nombre de la canción), de esos que ni bien empiezan a sonar te ponen la piel de gallina y durante los 10 minutos de duración uno se encuentra magnetizado oyendo con atención y captando cada vez más detalles nuevos. Sin dudas, el broche de oro de la noche.

En definitiva, EPICA brilló una vez más ante sus fanáticos argentinos, brindando un excepcional show que no llegó a las dos horas de extensión (cosa que hubiera estado buena, sobre todo para escuchar algún que otro clásico más) pero que desbordó en calidad y calidez por parte de los músicos y del fiel público que los acompaña desde sus comienzos. Los holandeses supieron encontrar su atributo diferencial y no ser sólo una banda más del género, sino una de las mejores, además de ser la fuente de inspiración para las nuevas agrupaciones que surgen día a día y que se abren camino al mundo del metal sinfónico. ¡Esperamos que su próxima visita a nuestro país sea más pronta que la última!


Crónica: Agostina Barbenza
Fotos: Cinthya Santa Maria

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