Foto: Difusión

Cuando todavía no existía Loudness, Niihara Minoru estaba en una banda llamada Earthshaker. Tocaba el bajo y de pronto, el vocalista de ese entonces se retiró de la banda. Ahí es donde empieza su viaje como vocalista y coincidentemente en esa época decidieron promocionarse en conciertos. Eran los finales de los 70s, solo tenía unos 16 o 17 pero los críticos ya le decían: "No sabe tocar el bajo, ni sabe cantar, pero su voz es increíble".


Desde esa edad, ya daba unos pincelazos con sus cuerdas vocales que futuramente le iba a dar fama y posicionarse como los reyes del heavy metal japonés. Pero había que pulir las téncinas para cantar. Se trasladó de Osaka a Kyoto para asistir a la universidad y ahí se enamora del soul y blues Lo llamaron de varias bandas de ese estilo y estaba inseguro de sus habilidades con el bajo; sin embargo, lo habían llamado por su voz. Todas las noches interpretó clásicos de de Otis Redding o James Brown.

Aunque había jurado nunca más hacer hard rock, recibe la oferta de una audición de Akira Takasaki. El guitarrista logró convencer al vocalista diciéndole que necesitaba un vocalista de calidad para formar una banda de talla mundial. Además, logró despertar nuevamente el sueño de dejarlo todo por el rock. Estaba en el tercer año de la universidad, tomó un semestre libre y se embarcó en un bus de madrugada con solo 50 dólares en la billetera. 

Desde 1981 y con una actitud rebelde hacia el micrófono sin precedentes, Loudness estaba armado con su vocalista que no solo resonó en cada rincón del territorio japonés, sino del mundo entero.


Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicar un comentario

Con tecnología de Blogger.