Foto: difusión




A Slayer no le bastó salir de gira con Behemoth y Lamb of God el año pasado. Este 2018, además de ellos, agregaron a Anthrax y aTestament quienes son los afortunados de cerrar un capítulo en la historia del heavy metal. Han pasado ya 37 años desde que Kerry King y Jeff Hanneman fundaron la banda en Huntington Park, California y hoy anunciaron su retiro. 


No hay mejor manera de despedir a los fanáticos con este megaevento de despedida y contrastaremos esta última gira de Slayer con el primero de su historia.




Aunque tenían Bryan Slagel de Metal Blade quedó impresionado con uno de sus conciertos y tenían un contrato de por medio, no tenían presupuesto para grabar su primer disco, "Show no mercy". Así que Araya utilizó todo lo que tenía ahorrado con su trabajo en un centro de terapia respiratoria y pidió prestado un poco a su padre.


En diciembre de 1983 sale a la venta este disco y todavía el thrash seguía en el underground. Sin embargó, causó gran revuelo y sensación por su música. 20,000 discos se vendieron en EEUU y la misma cantidad en el extranjero. Eso les valió para concretar su primera gira estadounidense.

En febrero de 1984, Tom Araya decía preocupado: "creo que tenemos que buscar a otro guitarrista". Es que Kerry King estaba a punto de ser nuevo miembro permanente de Megadeth. Pero, el guitarrista rechazó a Dave Mustaine porque demoró mucho en componer sus canciones.


En unos meses, Tom Araya encendió su Camaro y detrás iba una casa rodante. Previamentte había llamado a cada uno de los integrantes Dave Lombardo, Kerry King, Jeff Hanneman y al que vendía los polos de Slayer. Sí, él los iba a acompañar para ser su representante y sería su futuro mánager. Hoy en día, Doug Goodman está activo y de gira con Green Day y Beck.


Una vez en la carretera empezó la fiesta. Hanneman decía que estaban haciendo suficiente dinero para subsistir. Tenían comida, cerveza y gas. El alcohol era para todos, incluso al hermano de Tom que era un adolescente y fue como técnico.


Sin embargo, seguían siendo unos inocentes músicos que recién empezaban. Su jefe, Brian Slagel les preguntó por el dinero. A lo que Slayer resondió: ¿qué dinero? Ellos utilizaban toda su creatividad y recursos para ir de ciudad en ciudad, pero no sabían que tenían que pedir el pago por adelantado. Así que se enviaba todo el dinero directamente a Metal Blade, sin que ellos se quedaran con un centavo.


Además, no tenían dinero para financiarse una cuerda rota. Araya prestaba su bajo a Kerry o Jeff si ocurrían estas inconveniencias. Luego, habían discusiones para tocar las cuatro cuerdas en Slayer.


Así finalizó una gira de bastante aprendizaje hace unos 34 años. Hoy se retiran con la cabeza en alto, solo con dos miembros originales. Es una lástima que Hanneman no viviera para presenciarlo.







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