Foto: difusión

Sabemos de lo que es capaz Floor Jansen. Sus límites ya han sido explorados sobre todo en ReVamp y en Nightwish. La primera, creada por ella y la segunda por el asombroso teclista Tuomas Holopainen. En estos dos contextos diferentes, la vocalista holandesa ha mostrado dos caras distintas, dos contrastes que se debatirá en este artículo.


Nigthwish es una banda que tiene bastante historia por ser pionera de su género. Además, es el grupo finés de mayor éxito a nivel mundial con más de 8 millones de discos vendidos. Con Tuomas a la cabeza, esta agrupación ostenta tener muchos éxitos, pero tuvo problemas con sus anteriores vocalsitas.
En 2012, Floor fue reclutada por Nightwish para que apoye la gira "Imaginareum" y un año después sería nombrada oficialmente vocalista. Ambos tienen una extraña química y como grupo funcionan bastante bien. La holandesa añade mucha calidad y potencia de voz. 
Encajó de manera perfecta entrando a una vacante con bastante incertidumbre y polémica que supo manejarlo gracias a sus dotes vocales y gran dominio de la ópera.


ReVamp nació de las cenizas de After Forever. Esta nueva banda es bastante agresiva con pasajes sinfónicos ejecutados por los brillantes Ruben Wijga en los teclados y su cómplice Arjan Rijnen en la guitarra. En efecto el proyecto era de Floor, pero estos dos se robaban el show de rato en rato. 
Esta es la agrupación en la que la cantante exploró sus límites con sus gruñidos, voces rasposas, hasta se notan sus influencias pop y sus falsetos son impresionantes. Además, los holandeses demuestran un talento nato para componer. Sus temas tienen giros y cambios de ritmos impredecibles son los atractivos principales.


Quedó clara la diferencia musical de ambas bandas. Ahora vamos con la puesta en escena. Solo miren del minuto 3:44 hasta el 5:05. Las luces, los humos y los fuegos artificiales son un espectáculo visual de primera que contribuyen a que Nightwish sea una mejores bandas de metal.
Por otro lado, tenemos a ReVamp que sus presentaciones son bastante energéticas. Todos tienen una mayor licencia de moverse libremente en el escenario (esto no lo quiere decir que los fineses lo tengan). 
Sobre todo se manifiesta en la protagonista, Floor. De poco movimiento con la banda de Tuomas, a veces baila, hace headbang o da unos cuantos pasos tímidos. Sin embargo, con su carisma logra deleitar y animar a todos sus fanáticos. En contraste, en ReVamp la vemos mucho más animada, saltando, corriendo, sonriendo. Facetas que no lo demuestra con Nightwish.
Es el momento preciso en recalcar que una banda era su proyecto y la otra no. En una podía hacer lo que quería, adoptar el estilo deseado. En el otro, tiene un jefe y debe respetar posturas.
Todos estos puntos derivan a la reflexión de porqué Floor dejó ReVamp siendo una manifestación libre de su talento artístico. De hecho en Nightwish hay un mayor presupuesto, pero ese no solo es el fin de un músico. La tentación de compartir escenario con Tuomas Holopainen, Marco Hietala, Jukka Nevalainen y Emppu Vuorinen atrae a cualquiera inmerso en este mundo.
La holandesa quería continuar con su proyecto y declaró que una vez terminada la gira del 2012 conversaría entre todos. "Tendremos que sentarnos y ver si hay una oportunidad. Sería genial, pero no puedo predecir el futuro", declaraba inciertamente.
Así fue de seco. La agrupación finesa se preparaba para un nuevo disco, una nueva gira y promociones por todo el mundo. "De hecho considero a las dos bandas por igual. Yo empecé ReVamp, pero conecté musicalmente y personalmente con Nightwish. No los veo como un proyecto más. Los dos son mis bandas. Requieren el 100% de mi atención, pero no los puedo hacer al mismo tiempo. Son ambos mis bebés", dejando claro y sin nada más que agregar.

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