Uniclub alojó un evento digno ser catalogado como brutal y extremo. El pasado viernes 9 de marzo, dos exponentes del metal más oscuro y satánico se presentaron en la Ciudad de Buenos Aires. Belphegor y Nargaroth llegaron a Argentina con similares motivos: Presentar nuevo material, interpretar clásicos y cautivar a una audiencia con hambre de metal.

Las puertas del recinto abrieron a las 18:00hs. El motivo de esta temprana apertura de puertas fue la presentación de tres actos soportes nacionales. En primer lugar se presentó la banda de heavy/thrash Suplicio. La agrupación ejecutó su set ante una generosa cantidad de público que denotaba disfrute y aprobación ante cada tema interpretado por el conjunto. La segunda banda en pisar el escenario fue Morferus, grupo que está ganando mucho terreno en la escena del Death Metal argentino y que en los últimos meses ha tenido la oportunidad de tocar junto a grandes agrupaciones internacionales como Deicide, Suffocation, Obituary, entre otros. Con un show repleto de canciones concretas, concisas y contundentes, Morferus desplegó todo su arsenal death metalero acompañado por mucho tecnicismo en sus ejecuciones. El último conjunto nacional en presentarse antes de las actuaciones extranjeras fue Nuclear Sathan. Una banda cien por ciento black metal, la cual buscó y logró generar un ambiente propicio para lo que estaba por venir. Utilizando elementos como la cabeza del dios Belcebú o un crucifijo en la canción “Espinas del Crucificado”, el grupo brindó un excelente show, cerrando la primera parte de este evento.

Aproximadamente a las 20:25, ya se podía distinguir como los preparativos habían comenzado a darse para que Nargaroth saliese a escena. Sin embargo, la actuación de los alemanes se vio retrasada debido a algunos problemas técnicos concernientes al sonido y volúmenes de algunos instrumentos. Tras haber probado sonido durante unos momentos más, siendo las 20:45 de la noche, se corrió el telón y de a uno comenzaron a aparecer los miembros de la agrupación germana. Finalmente, Ash se hizo presente en el escenario y la banda empezó a tocar la canción “The Agony of a Dying Phoenix”. Con un Uniclub repleto y una audiencia más que eufórica, la banda presentó el segundo tema de su último disco “Era of Threnody”. Esta vez le tocó el turno a la canción “Whither Goest Thou”. Las novedades no paraban y la agrupación siguió con el tema “Conjunction Underneath the Alpha Weel”.

Si bien las novedades estaban encantando a todos, el público quería y pedía un clásico. Por ese motivo, cuando Ash escupió las primeras palabras de la canción “Black Metal Ist Krieg” se desató la locura en el recinto. La locura desenfrenada siguió de la mano de “Hunting Season”, tema que continuó con un pogo que lejos estaba de desarmarse. El calor seguía intensificándose y la vorágine metalera seguía dándose en el centro. “Abschiedsbrief Des Prometheus” fue otro tema con muchos cambios de ritmo y mucho salto y mosh por parte del público. Todavía quedaban unos temas por delante… Llegaron dos canciones que fueron artífices de la mismísima violencia. Primero pasó “Possessed by Black Fucking Metal”, canción con la cual todos fueron, efectivamente, poseídos por la música de Nargaroth. Como si este tema hubiese sido poco, la banda decidió enganchar esta composición con “Seven Tears are Flowing to the River”. Lo mejor aún estaba por llegar. Antes de despedirse, los alemanes interpretaron un último tema. Esta vez se trató de una canción que no era de su autoría, sin embargo todos la conocían muy bien. Con una monumental interpretación de la canción “War” de Burzum, Nargaroth se ganó el cariño de toda la gente, despidiéndose así de Uniclub muy entonado y muy expectante para lo que se estaba por venir.

Una vez finalizado el concierto de Nargaroth, el telón se cerró y las dos pantallas de los costados reflejaban una única palabra. “Belphegor”. Poco faltaba para que los austríacos pisasen un escenario argentino nuevamente (La última vez había sido en el 2017 en el escenario del Teatro Vorterix). El conjunto demoró un poco más de lo pactado en salir, debido a que su puesta en escena requería algo más de preparación que la de Nargaroth. Siendo aproximadamente las 22:00hs, el telón de Uniclub volvió a abrirse, revelando a los cuatro integrantes de la banda pero todos dados vuelta. Con una música sonando de fondo, Helmuth levantó sus cuernos, provocando que toda la audiencia hiciese lo mismo, en anticipo de la majestuosa demostración de Blackened Death Metal que estaba por suceder. A pesar de las limitaciones espaciales del escenario de Uniclub, Belphegor pudo desplegar su escenografía adecuadamente, con sus estandartes demoníacos a los costados y dos gigantes cruces invertidas de madera en la parte trasera del escenario. Una vez finalizada la música de fondo, el cuarteto se dio vuelta y comenzó a tocar el corto e inédito instrumental “Sanctus Diaboli Confidimus”. Después de unos minutos de metal rápido y riffero, Helmuth con su voz diabólica vociferó las palabras: “Argentina, this is Totenkult”. Acto seguido, comenzó a sonar “Totenkult- Exegesis of Deterioration”, primera canción extraída del último disco de la banda “Totenritual”. Después de este tema diabólico y relativamente lento, el conjunto continuó con unos de los mayores éxitos de su más reciente placa discográfica. Le tocó el turno a “The Devil´s Son”, canción con excelente participación de Serpenth en las voces ejecutando los screams mientras Helmuth atacaba con sus podridos guturales.

Llegó el primer clásico del set de los austríacos con “Belphegor – “Hell´s Ambassador”, única canción interpretada del álbum “Pestapokalypse VI”. Una vez finalizada esta canción, la banda retomó con su propósito de presentar nuevas composiciones y atacó con un doblete de “Totenritual”. Primero pasó “Swinefever – Regent of Pigs”, canción cuya introducción fue relatada por el mismo Helmuth y luego fue pasado el tape con la voz de la mujer recitando las frases de dicha introducción. La segunda canción se trató del tema instrumental “Totenbeschwörer”, la cual pasó efímeramente por Uniclub sin destacar mucho.

La interacción de Helmuth con el público fue prácticamente inexistente. El cantante únicamente se limitaba a presentar los nombres de las canciones, levantar los cuernos y el puño y asentir con la cabeza mirando a la audiencia. Sin embargo, esto no modificó en nada la calidad del recital, ya que las canciones fueron interpretadas con una técnica fenomenal.

Otro clásico gritó presente. Esta vez fue el tema “Stigma Diabolicum” del disco “Bondage Goat Zombie” el que hizo vibrar a toda la gente. Con secciones thrasheras, otras algo más lentas y por supuesto plagadas de Death y Black, Belphegor afianzaba cada vez más su posición en el escenario. “Argentina, this is Conjuring the Dead.” Tras estas palabras de Helmuth, empezó a sonar el tema homónimo del décimo álbum de estudio de la banda. Terminando la canción, Belphegor enganchó el final de este tema con el principio de “Pactum in Aeternum”. Una brillante sucesión de piezas fantásticas.

Le llegó el momento a un tema que el público no se cansaba de pedir. Cuando Helmuth presentó el tema “Lucifer Incestus”, la audiencia abrió una inmensa ronda y comenzó a enloquecer al ritmo de la canción que da nombre al cuarto disco de la agrupación.  El recital ya estaba muy cerca de su final, aunque todavía quedaban unas canciones más por disfrutar.

El último tema de “Totenritual” de la noche fue “Baphomet”, primera canción escogida por la banda para formar parte de los adelantos como corte de difusión. Nuevamente Serpenth y Helmuth alternaron sus voces ejecutando el bajista los screams y el guitarrista los guturales. Ante de despedirse del escenario, la banda interpretó el tema “Gasmask Terror”, canción con mucha mezcla de distintos ritmos por parte de Marthyn en la batería y una sólida ejecución en general. Finalizado este tema, la banda se retiró por primera vez sin decir una palabra.

Una vez concretado el retorno de los austríacos al escenario, Helmuth agradeció a todos los asistentes e introdujo la última canción de la noche. A par de “Diaboli Virtus in Lumbar Est”, la gente disfrutó y saltó como nunca, despidiendo de esta manera un show memorable.

Es brillante que se estén dando este tipo de eventos en los cuales la gente no solo tiene la posibilidad de disfrutar de una, sino de dos bandas representativas de cierto género. El paso de Belphegor y Nargaroth por Argentina fue una auténtica demostración de poder, potencia y brutalidad. Con unas excelentes actuaciones por parte de las bandas soporte y unos demoledores conciertos por parte de los artistas internacionales, es certero decir que quienes tuvieron el privilegio de asistir a la fecha del 9 de marzo en Uniclub se llevaron un recuerdo más que grato del evento. Si bien el sonido en ocasiones falló y la temperatura era por momentos bastante elevada, el lugar se hallaba colmado de almas metaleras gritando y saltando en todo momento. Un verdadero gozo de lo extremo. Esperemos que ambas bandas no se demoren mucho en volver a visitar el país, porque después de semejantes presentaciones todos nos quedamos con ganas de más. Pero por ahora, queda el recuerdo de un evento ilustre y glorioso.

CrónicaFederico Solari
FotoLaura Acuña

Síguenos en nuestras redes sociales:

ÚLTIMAS NOTICIAS
Con tecnología de Blogger.