La banda de Asturias comenzó con su gira por Latinoamérica

En la cuarta visita de Warcry a tierras chilenas, se pudo apreciar la vigencia de una banda que jamás defrauda si de shows en vivo trata. Además, la fanaticada conoce la totalidad de sus canciones, inclusive las de su disco más reciente, las que disfrutaron con euforia y emoción cantando a todo pulmón.
La jornada se desarrolló en primera instancia con las presentaciones de dos bandas locales que aprovecharon al máximo la breve cantidad de tiempo del que disponían para tocar parte de su repertorio en directo. Luego de ellos sería turno de los españoles como plato fuerte.
A eso de las 19:30, el Teatro Caupolicán contaba con un lleno parcial cuando los chilenos Witchblade saltaban a escena con un volumen altísimo. Su propuesta de heavy metal clásico a gran velocidad junto al amplio registro vocal del cantante, quien además recorría el escenario de un extremo a otro, fue suficiente para motivar a los asistentes. Algunos temas de su set fueron “No olvidaré” (cantada totalmente en español, que además es un adelanto de su próximo disco), "Not Enought",  y “On the Road” de MMVI (2006).
A las 20:07 llegaría el turno de Alto Voltaje, quienes presentaron una pequeña escenografía que contenía el logo de la banda, una bandera chilena que portaba el vocalista, y también algunos emblemas del pueblo Mapuche. Al igual que la banda predecesora, el quinteto local no realizó muchas pausas en sus 33 minutos de show, donde destacaron canciones como “Adiós a la Fábrica”, “El gran Peón”, y “Ruda y Sexy”. Además, el quinteto se retiró regalando pósters, discos y poleras al público.
Luego de las breves pero potentes presentaciones de las bandas nacionales, los santiaguinos estaban listos para el número principal de la noche. Es así como a las 21:01 sonaba la introducción de fondo que daría paso a toda la locura del público en “Alma de Conquistador”, donde pasó casi desapercibido un desperfecto técnico en el micrófono del cantante Víctor García, quien retomaría la energía de su tesitura vocal luego de solucionarse el problema.
Sin detenerse, los asturianos harían sonar “Nuevo Mundo” una vez más en la capital, con toda su potencia correspondiente y el brillante solo de guitarra de Pablo García. Al finalizar el corte, Víctor dialoga con los comensales para expresar el orgullo y privilegio que siente al presentarse por cuarta vez en Chile, y acto seguido suena otro tema más de “¿Dónde está la luz?” (2005), se trata de “Contra el Viento”.
El repertorio nuevo hace su esperada aparición con “Rebelde”, primer track de “Donde el silencio se rompió” editado el año recién pasado. El tema tiene una excelente recepción del público demostrando saber la letra de memoria. A esto le siguen “Siempre” del álbum “Inmortal” de 2013, para luego retomar el material nuevo con “Cielo e Infierno”, donde hubo un detalle menor con el bajo volumen del micrófono por un momento.
Un preludio más pausado en el teclado de Santi Novoa da lugar a la fuerza abrumadora de “Coraje” con los alaridos de Víctor, y con la misma actitud se da paso a “Resistencia”. El noveno tema fue “Cobarde”, el cual posee un fuerte y claro mensaje en contra de la violencia de género, contando con el apoyo visual de la pantalla gigante que representaba diversos titulares de diarios relacionados con el caso.
De manera seguida esta vez se hacen presentes nuevamente las canciones del último trabajo de los españoles, con “Huelo el Miedo” y “Muerte o Victoria”. En seguida, el frontman dedica unas palabras refiriéndose a lo especial que es el heavy metal para él, sus compañeros y todos los presentes, esto da paso a “La Vieja Guardia”.
Pablo hace un pequeño guiño a “Breaking the Law” de Judas Priest, aunque únicamente toca la intro, Víctor por su parte toma un peluche lanzado por un fan. La banda reanuda el espectáculo con “Ardo por dentro”, seguida de la solidez descomunal de “Quiero oírte” y una intensidad que no decae con “Odio”. La banda agradece el apoyo y es momento de “Un poco de fe” con la formidable sincronía entre guitarra y teclado.
Los hispanos hicieron su primera gran pausa, pero esta sería breve cuando la temática egipcia se tomaba el recinto de Santiago con “Keops”, donde el virtuosismo se hace notar en la guitarra eléctrica de Pablo. “Así soy” demostró que estaba hecha para ser interpretada en vivo, ya que el ímpetu dado frente a una audiencia coreando “¡hey!, ¡hey!, ¡hey!” es mucho mayor que lo grabado en estudio. El show continuó con “Devorando el Corazón” para relajar un poco los ánimos que se avivarían drásticamente en “Tú Mismo”, donde el ritmo marcado por el bajo de Roberto García y la batería de “Rafael Yugueros” desatarían el mosh pit.
El concierto ya marcaría su etapa final, pero antes de eso, Warcry debía interpretar una de esas baladas poderosas, y para sorpresa de algunos, “No te abandonaré” tomó ese rol marcado por la emotividad de su letra. Para culminar, la agrupación se despide con épicas versiones de “El Guardian de Troya” y “Hoy gano yo” y así dar por terminadas dos horas y media de show.
En conclusión, se trató de un espectáculo que superó las expectativas de un público que por cuarta vez recibió de manera muy afectuosa a una banda muy cercana a sus fanáticos a pesar de la distancia geográfica. Las bandas nacionales por su parte entregaron shows cortos pero muy cargados, lo que bastó para dejar bien puesto el nombre del metal nacional.
Crónica de Iván "Tofo" Bertolotto
Fotografía de Felipe "Wolf "Pino




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