Entrevista por: Quim Heras ////// PH: Emilio Delirio
Existe un lugar, en el barrio de Sant Andreu de Barcelona, en el que aprender música equivale a distorsión eléctrica, ritmos canallas y amor al contracorrentismo. No encontraréis dentro de las paredes de Rockschool Barcelona a seguidores de Bustamante ni a defensores del postureo (si no va acopañado de cuero y tachuelas). Sólo a un loco de las 6 cuerdas que, acompañado de maestros de otros tantos instrumentos, ya lleva unos cuantos años formando a los que quizás sean el relevo, algún día, de las rockstars del presente. Responde al sobrenombre de Mike y ha tenido a bien contestarnos unas cuantas preguntas.
- Cuéntanos, ¿quiénes sois y cuánto tiempo lleváis enseñando a ‘rockear’?

Hola. Gracias por la oportunidad de dar a conocer más el mundo del rock/metal ligado a la docencia. Somos Rockschool Barcelona, escuela de música moderna donde adultos y pequeños aprenden a tocar instrumentos, teoría musical, tocar en grupo, además de talleres puntuales que proponemos.

Llevamos ya 10 años enseñando y aprendiendo a la vez. Primero estábamos en Hostafrancs, barrio de Sants, también en Barcelona. Alquilábamos las aulas en un instituto de primaria bajo el nombre Heavy Rockschool y algunos años después dejamos de dar clases entre batas de párvulos para hacer física nuestra propia Rockschool Barcelona en el barrio de Sant Andreu, donde estamos ubicados hoy en día. Se trata de un centro con varias aulas de diversos tamaños, sala de conciertos, producción y un largo etc. Donde estamos cada día de 10 a 22 h.

- Un par de cuestiones respecto al cambio de ubicación. ¿Por qué os decidisteis por el barrio de Sant Andreu? ¿Tiene algo que ver el hecho de que, tradicionalmente, haya sido cuna de músicos?
No, para nada. Buscando y buscando local, di con él. Me enamoré porque es muy grande, dos plantas, y todo diáfano; perfecto para ponerse manos a la obra con el arquitecto (curiosamente, Miguel Thomas, director de RockSchool Coruña). Ha sido luego que nos hemos dado cuenta de que es un barrio con tradición musical y mucha vida. Así que contentos doblemente.

- ‘Una escuela de rock… ¿a quién se le ocurre?’ Seguro que escuchaste algo así cuando decidiste emprender este proyecto. Cuéntanos el por qué decidiste dar este paso, y por qué una escuela de rock.
Pues, sinceramente, hace tanto que quise abrir una escuela de rock que, si me remonto a cuando tenía 10 años, me acuerdo que en el colegio nos pidieron hacer un dibujo en el que reflejáramos cómo y en qué nos gustaría trabajar de mayores. Recuerdo también perfectamente el dibujo: se veía en la calle a un montón de gente tocando instrumentos, un servidor pegando botes, guitarra en mano, y de fondo un edificio cuyo rótulo anunciaba: “Escola de Rock”, así, en catalán. Pues ya veis… después de todo… ¡sueño realizado!

- ¿Conservas ese dibujo del que nos hablas?

No. Desgraciadamente no lo tengo. Debería ir a buscarlo a los archivos del colegio donde iba. Pero en mi mente lo tengo nítido.

Nunca nadie me ha dicho: ¿a quién se le ocurre? Siempre he contado con el apoyo de amigos, profesores, alumnos y, sobre todo, familia. Para mí, tengo a los dos mejores profesionales del mundo trabajando en la escuela y eso hace que todo funcione realmente bien.

- ¿A quién te refieres?

A Diego Godoy, un súper guitarrista, persona y amigo, que desde el principio ha estado a mi lado, no sólo para dar clases, sino para hacer que funcione la escuela. Le debo mucho y se ha dejado los cojones. Creo que en breve se tomará un descanso bien merecido y espero que le vaya genial. Aquí las puertas siempre están abiertas para él. También me está ayudando a organizar el guitar camp; a Raúl Roca, profe de canto desde hace muchos años y que siempre ha estado a mi lado y ha creído en lo que hacemos. Siempre puedo contar con él, menuda paciencia; a Roger Guardia, Esteve Colls, Cesar Garrido, Andreu Martínez, Alex Pérez y Michel Meira, todos profesionales en su instrumento y buena gente; a Miguel Pino, cuyo estudio usamos para las clases de producción y quién nos presta también su sabiduría como profesor; a Carlos Mérida, que ha hecho un trabajo increíble con las páginas web; a Tomi Zaragoza (mi hermano), que hace un trabajo muy interesante con promos y videos; y a Carlos Aranda, que ha entrado hace poco a la recepción y hace un trabajo administrativo y de organización espectacular. Sin él reinaría el caos y, la verdad, uno va aprendiendo lo que una escuela necesita para funcionar, así que también él ha sido clave. En breve tendremos nuevos talleres, así que seguro que se incorporan más profesores increíbles.

- ¿Qué disciplinas enseñáis y qué metodología seguís?

Nos basamos en escuchar al alumno. Es importante saber qué estilo y música escucha para poder darle herramientas de cara a lo que realmente quiere expresar cuando sea capaz de tocarla. Partiendo de esa base, cada profe cuenta con años de experiencia y temarios propios o de las escuelas donde han estudiado, como Berklee, en Boston, el G.I.T de California, o un largo etcétera. Contamos también con la titulación Rockschool London: cursos que van por grados y que dependen de un jurado que viene cada año para examinar y, si se tercia, diplomar de forma homologada y oficial, a nivel europeo, a los alumnos que se lo hayan ganado. Podemos decir que tenemos un buen plan de estudios.

- En tu caso, ¿cuáles son tus referentes principales a la hora de enseñar a tocar la guitarra? Quiero decir, cuando llega alguien que no tiene ni idea y quieres que empiece por lo básico, pero poniéndole ejemplos concretos, en qué artistas y/o canciones te basas?
Me baso en ejercicios básicos y universales de jazz, metal, rock, etc. Pero es importantísimo dar ejemplos que le gusten al alumno; por eso siempre pregunto qué música o guitarristas escucha y, de esta forma, puedo darle melodías o ritmos que le sean familiares y con los que pueda pasárselo bien. Lo mismo hacen los demás con batería, bajo, teclado, voz…

- ¿Qué papel deben jugar, en vuestra opinión, escuelas como la vuestra, especialmente ahora que parece que el cambio generacional es más necesario que nunca?
Sin duda tenemos la labor de aportar una cultura diferente a las nuevas generaciones, ya que los medios de comunicación híper comerciales se están cargando absolutamente todo. Ya no se trata de rock, metal, blues, funk… Se trata del engaño que hacen las multinacionales al hacer creer, a base de meter repetidamente a un niñato cutre con cara bonita bailando un estúpido ritmo, que eso es buena música.

Si, encima, el gobierno no ayuda en nada desde el ministerio de cultura, pues alguien tendrá que asumir ese papel. Y es ahí donde entramos nosotros, así que nos tomamos muy en serio nuestro trabajo.

- Cuando los alumnos comienzan con las clases, ¿tienen claro que quieren enfocarse hacia el rock o tienen una idea más bien difusa de lo que quieren aprender?
Prácticamente todos los niños, adolescentes o adultos que entran tienen muy claro el instrumento y la música que quieres aprender; y a las pocas personas que no lo tienen tan claro les hacemos un tour por todos los instrumentos para que más adelante se centren en el que más les guste.

- Y en cuanto a los padres, ¿hay mucho aficionado al rock/metal que quiere que su hijo sea la próxima estrella del rock o acuden a vosotros más bien por petición de sus hijos?
Un poco de todo. Generalmente son los hijos los que piden entrar a formar parte de la RockSchool y aprender a tocar un instrumento. Más que por ser estrellas del rock, vienen a aprender y a pasarlo bien. ¡Y si después se convierten en estrellas pues mucho mejor! Ellos ya sienten a tan corta edad su instrumento. También hay algunos padres que siempre quisieron tocar y no pudieron y, gracias a su musicalidad, tienen hijos que han crecido en un ambiente musical. Así que quizás unos pocos sí que vienen empujados por la frustración de los padres. Pero es solo una conjetura.

Decir también que algunos otros alumnos vienen por cuestiones de aprendizaje psicomotriz y rítmico, que ayuda a niños y niñas con algún tipo de problema relacionado, o simplemente en la concentración, matemáticas o los estudios del colegio en general. Se sabe que la música ayuda mucho a ello.

- ¿En algún momento del aprendizaje intentáis explicar, sobre todo a los más pequeños, cómo está el panorama musical y lo difícil que es a día de hoy vivir de crear y tocar, u obviáis este aspecto de la escena?
No queremos darles la chapa con lo mal que está la cosa o se desanimarían. Suficiente tienen con ver la realidad o escuchar algunos comentarios. A veces les damos consejos, pero deben crecer con optimismo y con ganas de comerse el mundo. Si no, vamos mal.

- ¿Echáis de menos algo de educación musical, por ejemplo, en las televisiones? La cultura en general, y la música en particular ha desaparecido del imaginario colectivo. Donde antes había música en directo ahora hay realities...y eso se nota.
Como comentaba antes, tenemos una gran responsabilidad. La televisión está muy podrida en todos los ámbitos y en el musical no podía ser menos, así que esperamos poder ir cambiando eso. Nosotros apostamos por audicionar a alumnos tanto en la escuela como alquilando salas reconocidas de Barcelona para que toquen en directo. Creemos que es algo bueno.

- ¿Qué es lo más gratificante que te ha sucedido desde que iniciaste esta ventura?

Pues las sonrisas, ver como una persona empieza de cero y en poco tiempo toca y se emociona… Empecé a impartir clases con 16 años y poco a poco gente de mi pueblo y alrededores iba a pareciendo en casa de mis padres para que les enseñara algunos acordes y ritmos. Poco a poco descubrí una vocación, sobre todo al ver que la gente salía de casa ilusionada. Después de tantos años eso se mantiene, a una escala mayor y con más alumnos. También poder dar trabajo a grandes músicos como son los profesores. Es algo increíble y gratificante. Y, como no, vivir de lo que a uno le gusta (aunque el camino no ha sido nada fácil) es fantástico.

- Ya que has sacado el tema, te cedemos este espacio para que puedas dar 3 consejos clave a todo aquel que quiera acabar viviendo de su pasión, sea la música, la escritura, la pintura o aprender a caminar haciendo el pino.
Pues los tópicos pero, sin duda, ciertos: creer más que nadie en tu meta, ponerte una sola e ir a por ella con toda la ilusión, y practicar y practicar. Respecto a este último consejo, practicar y ser disciplinado está muy bien, pero si no dejas tiempo para que vuele tu mente, estar con tus amigos y hacer locuras, lo demás no servirá de nada.

- Para terminar, nos gustaría ofreceros este espacio para animar a la gente a que os conozca y les digáis a todos esos potenciales alumnos dónde pueden encontraros.
Nos podéis encontrar directamente en www.rockschoolbarcelona.com. En la misma página veréis la web más heavy ( www.heavyrockschool.com ) y, para los más peques, la web www.littlerockschoolbarcolona.com. Son varias páginas para diferentes cosas, aunque la primera es la general. Podéis llamarnos o enviarnos un mail, o bien venir directamente a la escuela para conocernos sin ningún tipo de compromiso.

Estad atentos porque solemos hacer masterclasses abiertas a todo el mundo, con gente reconocida en diversos instrumentos

Y hay algo muy especial que venimos haciendo desde hace unos años: el Mike Zaragoza Guitar Camp. Unas vacaciones, a finales de julio, en plena naturaleza, en las que durante una intensa semana ofrecemos talleres, masterclasses de algunos de los mejores guitarristas del planeta, gastronomía, convivencia y, lo mejor… bueno, unas imágenes valen más que mil palabras. Aquí os dejo un video. ¡Rock and roll, amig@s!



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