Judas Priest fusiona el heavy metal y los sintetizadores en "Ram it down"

Ram it down reivindicación Judas Priest
Portada del disco "Ram it Down"

En 1988, pocos eran los fanáticos de Judas Priest que deseaban escuchar algo nuevo de la agrupación inglesa. Su reputación cayó luego del estreno de "Turbo" en 1986, muchos habían perdido la fe en una banda que defendió a capa y espada al heavy metal.


Aunque el sintetizador seguía siendo un ingrediente indispensable, los británicos regresaron con su furia y agresividad queriendo reivindicar el heavy metal que proponía antes de estos elementos pop.

Así que los Judas se metieron al estudio Puk, en Dinamarca durante el intenso invierno escandinavo de 1987 y 1988. La respuesta que dieron ellos fueron temas como "Love Zone", "Love you to Death", "Blood Red Skies" o el cover de Chuck Berry, "Johnny B. Goode" que perfectamente pudieron entrar en el disco "Turbo".

Sin embargo, algo había cambiado en el quinteto británico en ese frío infernal. Combinaron esos elementos pop que tanto incomodaban a la fanaticada de ese entonces con el metal clásico que proponían hace unos años. Habían vuelto a sus raíces, el mismo Rob Halford y compañía la definieron textualmente como "el álbum más heavy hasta la fecha".

Esto se manifiesta en "Hard as Iron" o "Ram it Down". Son canciones potentes, pero con esos ritmos y chispas a lo "Turbo". Es por eso que la crítica no fue tan buena, sobre todo la estadounidense quienes decían que faltaba más creatividad o es un reciclaje de su disco antecesor.

A pesar de ello, Judas Priest tuvo mucha suerte que "Ram it Down" tenga la certificación oro de la RIAA por vender medio millón de discos en EEUU.

Con la salida del baterista Dave Holland, los 'metal gods' solo se estaban preparando para la nueva década (con la inclusión de Scott Travis), sacar en 1990, "Painkiller" la renovada versión del heavy metal que proponían en los 70s y 80s.




Síguenos en nuestras redes sociales:

ÚLTIMAS NOTICIAS
Con tecnología de Blogger.