El miércoles 13 de junio, Havok, uno de los mayores exponentes del thrash metal actual, regresó a la argentina para presentarse por segunda vez en el país, esta vez en Uniclub, recinto ubicado en la Ciudad de Buenos Aires.
Las puertas del local abrieron a las 18:00hs y la apertura del evento estuvo a cargo de cuatro bandas nacionales, agrupaciones que se encargaron de calentar los motores de una noche extrema. En esta oportunidad se presentaron los conjuntos Dezaztre Natural, Castigo, Pira y Hamvides.  Tras la presentación del último acto soporte, todos los metaleros se alistaron para la inminente destrucción que estaba a punto de gestarse en Uniclub. El lugar estaba casi repleto, esperando con ansias a que el conjunto liderado por David Sanchez saliese a escena.
Aproximadamente a las 21:30, se corrió el telón, revelando a todos los miembros de la agrupación oriunda de Denver, Colorado. La primera canción en sonar fue “Fatal Intervention”, tema extraído del disco “Time is Up”, un álbum que adoptó un rol protagonista aquella noche. No obstante, el principal motivo de la visita de Havok fue la presentación de su último trabajo de estudio “Conformicide”, álbum lanzado el 10 de marzo de 2017. De esta manera, con una brutal introducción de bajo y batería, llegó el primer corte de difusión de este disco, “Hang `Em High”. Los pogos no cesaban y eran cada vez de mayor amplitud. Lejos estuvo de cerrarse la olla cuando comenzó a sonar otro clásico de la banda. Esta vez le tocó el turno a “Prepare for Attack”, canción con una introducción que va construyéndose de tal manera que, llegada la explosión, es imposible reprimir al mosher interior de cada uno.
Una vez finalizada este tridente destructivo de canciones, la banda saludó a todos los allí presentes y agradeció al público por acompañar a la banda una vez más. Dicho esto, comenzó a sonar una pista de fondo que anticipaba la llegada de la primera canción del último disco de Havok. A puro slap-bass por parte de Nick Schendzielos, y con complejos ritmos de batería ejecutados por Pete Webber, empezó a desarrollarse y construirse lentamente la canción “F.P.C”, tema que fue mutando hasta convertirse en un thrash devastador. Tras este corte, llegó una brutal dupla del segundo trabajo de estudio de la banda. “Out of my Way” fue la primera de estas canciones en sonar, para que luego “Covering Fire” culminara con este doblete explosivo y diera paso a la auténtica locura que estaba por darse en Uniclub.
Es tanta la calidad que posee el primer y único EP de la banda, que era impensado el hecho de no escuchar ninguna de esas canciones aquella noche, y Havok no decepcionó. El riff inicial de “Point of no Return” provocó un atroz revuelo en todas las almas metaleras, lo cual luego se vio plasmado en el brutal pogo que vio nacer esta canción. Más adelante la banda nos deleitaría con otra de estas canciones, pero antes le llegó el momento a “Ingsoc”, corte muy extenso y complejo en cuanto a su estructura, lo cual no fue un impedimento para que la banda interpretase el tema a la perfección. Para culminar con esta seguidilla de canciones insanas, llegó otro tema del único EP de la banda. Esta vez se trató de la canción “From the Cradle to the Grave”, incubadora de un pogo demencial, con grandes secciones de la misma con todos los miembros de la banda coordinando sus instrumentos.
Nos aproximábamos al final del concierto y pasó el último tema de “Conformicide” de la mano de “Intention to Decieve”, tercer corte de difusión del último disco. Tras la interpretación de esta canción, la banda dio las gracias y se retiró del escenario.
Por supuesto que la gente no se quedó callada y comenzó a pedir otra canción. La banda respondió con efectividad al petitorio del público y salió nuevamente a escena. Sanchez agradeció una vez más a todo el público argentino, diciendo que deberían visitar el país con más frecuencia. La banda se despidió de la audiencia con “D.O.A” y “Time is Up”, últimas dos canciones del concierto.
Vale la pena destacar algunas cosas del concierto. En primer lugar la voz de Sanchez, quien canta mucho más agudo en vivo que como lo escuchamos en el estudio. En segundo lugar, la continuidad desplegada por la agrupación, ya que no se tomaban ni un segundo para respirar entre cada tema, por ende hubo poca interacción con el público. Y en tercer lugar, algo que ya viene dándose mucho en recitales que alberga este particular recinto. El stagediving. Es algo que a muchos les gusta, y no tiene nada de malo. Sin embargo, debemos reconocer que Uniclub no es un lugar que se preste mucho para practicar esto. Lo peor de esto fue que esto no fue para nada del agrado de Havok. En un momento, un hombre alcoholizado se subió, quitándole la púa a un integrante de la banda y usurpando el micrófono del vocalista. Si bien la banda siguió con su show sin ningún tipo de inconveniente, estas son cosas que perjudican a la banda y al público, ya que la agrupación no pudo terminar de tocar la canción con propiedad y el público se perdió de escuchar el final de este tema interpretado como debió haberlo sido.
A pesar de este breve percance causado por unos pocos, el concierto de Havok en Uniclub fue majestuoso. Una hora de puro y duro thrash bastó para que la gente se retirará más que contenta, después de haber pogueado todas y cada una de las canciones. Esperemos que la vuelta de estos titanes del thrash moderno se efectúe muy pronto.

Crónica porFederico Solari


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