PH: ALBERTO ACOSTA
En la noche del sábado 21 de julio, el teatro Vorterix fue testigo de la presentación de “Lleva Tu Mente Al Límite”, el nuevo álbum de Plan 4. La banda fundada allá en 2003 por los ex-Vrede Javier “Knario” Compiano y Gonzalo Espejo presentaba su ya quinto álbum en una fecha donde se planeaba tocar todos las canciones de esta nueva producción, dando lugar además a que dos bandas teloneras hagan lo suyo previamente.


Los zarateños de V.I.D.A (“Víctimas Inocentes De Argentina”) se dieron a la tarea de arrancar la fecha. Este trío formado por los hermanos Jorge y Javier Cybula, acompañados por el baterista Javier Cuello, viene dando batalla desde más de una década y media, y el death metal presentado tanto en canciones nuevas como “Mentes Enfermas” y “No hay Opción”, con sus riffs retorcidos y sus blastbeats, como otras de trabajos anteriores como “Almas” e “Instinto” fueron una elección más que acertada para ir calentando al público. Fueron ayudados por un sonido que, aunque lejos de ser todo lo claro que podría pedírsele a un sitio como Vorterix, fue lo bastante alto en volumen.

A ellos les siguieron los uruguayos de ReyToro, que venían de tocar el mes pasado junto a Malón durante su visita al país vecino. Tener a gran cantidad del público cantando tus canciones como grupo telonero no es algo que se vea mucho, pero estos veteranos del metal charrúa, con veinte años de carrera en sus espaldas, lo lograron con el poder de su heavy metal de tintes rockeros y los riffs directos y estribillos gancheros de “Desolador”, “Hacha” y “Caminando”, entre muchas otras canciones de una lista que recorrió su discografía. Los oriundos de Montevideo tocaron en otras ocasiones junto a Plan 4 y parecen tener un público en común, como demostró la gente acompañando a la banda en la final “Peste”, con su estribillo extendido para que el público lo siguiera coreando.


Ya en la espera antes del acto principal, el campo de Vorterix se fue poblando de manera más que generosa de recién llegados, aunque a los costados se podía caminar sin problemas. Una mirada a las remeras de los presentes era suficiente para concluir que, desde el thrash más clásico al hardcore y metalcore más directo y del groove más “panteroso” al death e incluso llegando al new metal, la propuesta de Plan 4 es una que llega a públicos numerosos y disímiles. Y no sólo se veían al público típico de los recitales de todos los días, sino también a varios chicos de mucha menor edad, hijos de esos fans.

Ya a las 21.25, el telón de Vorterix se abrió y el riff cambiante de la guitarra de Pehuén Berdun y los toms de la batería de Gonzalo Espejo, acompañados por el bajo de Matías Solo, marcaron el inicio de “Soy El Fin” (título casi irónico al ser el que arranca el recital y el último disco) y el comienzo del plato fuerte de la noche, con el público estallando con la aparición del Knario Compiano, no sólo cantante del grupo sino también la mayor cara visible de la banda, que no entono solo las letras sino que fue acompañado por la gente como si fuera un clásico más del grupo, algo ayudado por los meses que la gente tuvo para aprenderse los temas. Pero aunque podía sonar como el inicio perfecto, un problema en la guitarra hizo que por cortos momentos ésta quedara muda, algo que se intensificó ya en la siguiente “Ojos del Destructor”, donde por unos larguísimos segundos la base rítmica quedó sola, algo que se pudo arreglar justo para el final, devolviendo todo el espectáculo a sus carriles. El resto de la noche se pudo disfrutar de un sonido fuerte y bastante claro, incluso mejor que el de bandas internacionales que se presentaran antes en el mismo lugar.

Es para destacar como las canciones del nuevo disco mostraron diferentes facetas del sonido de Plan 4, permitiendo alejarse por momentos de la velocidad y del grito para dar lugar a otros ingredientes. Es así que se pudo disfrutar del exquisito inicio de lentitud casi doom de “La pesadez de un nuevo mundo”, las guitarras sutiles y la búsqueda de melodía de “La Lengua del Diablo” y las voces limpias de “En La Eternidad”, junto a la velocidad tradicional de canciones como “Mi Revancha” y “Jamás Tendrás Mi Gloria”, esta última definida por Knario como “una canción anti-mufa”. Y hablando de Knario, sería una obviedad destacar su labor como “frontman” teniendo más de dos décadas de experiencia, pero la familiaridad con la que se habla sobre la banda, sobre las canciones o sobre gente específica del público bien puede hacer que un teatro como Vorterix se sienta como alguno de los sótanos donde muchas bandas arrancan, dando la ilusión de tener a la banda al alcance de la mano.

Finalizada la tarea de presentar el disco nuevo luego de tocar “Kamikazes”, una corta pausa marcó el inicio de la segunda parte de la presentación de la noche, donde ahí sí la gente tendría la oportunidad de disfrutar de los clásicos de Plan 4, comenzando con “Entre La Vida y La Muerte”, aquella que diera inicio a “Cambio de Piel”, el lejano disco debut de 2005, seguida por “Mi Religión” (con un riff de gusto “newmetalero” que es casi un viaje en el tiempo) y “Reacción En Cadena”, pasando también por “El Verdugo”, que tuvo a un amigo de la banda con vestido, justamente, de verdugo, recorriendo el escenario y blandiendo un hacha, y “En Mil Pedazos”, que Knario destacó como “el mayor hit de la banda”. Una lista bastante variada que extrañamente dejó de lado “Horizonte Rojo Sangre”, el disco que editara la banda en 2013.

El momento más emotivo de la noche se dio justo después de ésta última canción, con la banda recordando la figura de Dimebag Darrell, mítico guitarrista de Pantera, y ahora también la de Vinnie Paul, baterista de Pantera del que el día del recital se cumpliera casi un mes exacto de su sorpresiva muerte. La influencia de la banda de Texas es muy obvia en Plan 4 y eso no es algo que la banda haya intentado disimular jamás, y en esta ocasión el grupo decidió homenajear a los hermanos Abbott, dos de las figuras más importantes del metal de los noventas, con un medley de clásicos de Pantera, algo que el público recibió, obviamente, más que bien. Es así que se sucedieron “A New Level”, “Cowboys From Hell” y “Walk”, que no serán de las elecciones más sorpresivas pero de las que se pudieron disfrutar muy buenas versiones, con el campo casi temblando al ritmo de los riffs e, incluso, con varios del público llorando de la emoción, cerrando con un cartel conmemorativo a la memoria de ambos músicos. Al medley le siguieron “Hasta que puedas Oírme”, “Último Recurso”, “La Jaula” y el clásico “Ella”, las elegidas para finalizar la presentación de Plan 4 en Vorterix, que cerró con un muy generoso reparto de palillos, púas y hasta remeras desde el escenario, mientras por los parlantes sonaba “Bark At The Moon”, el clásico de Ozzy Osbourne.


Para finalizar esta nota, hay que destacar que una banda pesada nacional se pueda dar el lujo de tocar un disco nuevo completo en un recital de casi dos horas, que la convocatorio sea numerosa y que la gente se sepa las canciones completas. En una escena que pareciera tener un gran rechazo a propuestas más “modernas” (aunque hablemos de estilos con más de 25 años de desarrollo), Plan 4 han sabido formar un sonido que no sólo le llega al metalero promedio sino también a gente por fuera de ese nicho. Si a la banda le gustó destacar que ya se cumplen 15 años de su carrera, esperemos que se cumplan muchos más.
Plan 4 vorterix 2018
Crónica: Martín Cirillo
Fotografía: Alberto Acosta 

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